¿Por qué casi no hay nutriólogos veganos en México?

ACTUALIZACIÓN: Me sentí inclinada a cambiar el título del texto de ¿Por qué no hay nutriólogos veganos en México? a ¿Por qué casi no hay nutriólogos veganos en México?. Suponía que sí habría un par regados por ahí, pero jamás pensé que alzaran la mano para decir "hey, difamadora, aquí estoy". Muchísimas gracias, así hasta da gusto equivocarse. En esta página hay un directorio donde podrán encontrar algunos, no son muchos, aunque ahora pienso que la lista puede crecer mucho más.



Alguien en Shutterstock está sorprendido de que esta foto pudiera tener un uso
Para Aïssatta, la única doctora de pelo azul vegana que conozco (felicidades por tu especialidad)
 y para todos aquellos que no conozco

Hasta ahora, creo que finalmente puedo entender por qué la gente pregunta tan seguido ¿conoces a un nutriólogo vegano? La mayoría de información académica disponible en español sigue mostrando una clara defensa de los productos derivados de la carne y fluidos de los animales, como fuentes inigualables de nutrientes; específicamente en lo que respecta a los aminoácidos esenciales, ácidos grasos y proteínas. Pero hay algo que no podemos pasar por alto: simplemente hay demasiada evidencia empírica de veganos que están llevando una dieta estrictamente vegetariana que, a todas luces, les permite vivir de manera saludable. En las páginas Great Vegan Athletes y Vegan Bodybuilding and Fitness hay fotografías y datos de no pocos atletas dedicados al fisicoconstructivismo y otros deportes, todos ellos veganos. Y si escarban un poco más en la red, encontrarán más información de tipo testimonial.

Claro, eso es en Estados Unidos. El movimiento vegetariano en México tuvo breves incursiones desapercibidas a principio del siglo XX, relacionadas más con filosofías asiáticas y cuidado de la salud que con un interés por el modo en el que los animales eran tratados. El Investigador Juan Pío Martínez propone que esto podría deberse a que desde la conquista, en nuestro país se instauró una ideología alimentaria proveniente de occidente que reconocía, especialmente en la carne de res, un alimento de las civilizaciones económicamente desarrolladas [1]. La leche por otro lado, se recomendaba a los más pobres como un sustituto más accesible. Cabe mencionar que solo un tercio de habitantes humanos en el planeta es tolerante a la lactosa, y la mayoría, por lo menos en esas fechas, se encontraban en Europa [2]. La población enfrentó severos casos de malestares estomacales, entre ellos, la diarrea, que se adjudicaban a la ingesta conjunta de cal -usada para remojar el maíz- y leche. 

El Estado Mexicano es el que ha dictado las bases de alimentación en nuestro país, que siempre han estado estrechamente relacionadas con el sector económico, en este caso, la ganadería [1]. Así pues, entre 1930 y 1940, Médicos Integrantes del Instituto Nacional de Nutriología, aseguraban en sus escritos que si los indígenas de nuestro país se hallaban en una situación de carencia alimenticia, era porque vivían “sin ganadería, sin carnes, sin leches”, siendo poblaciones “que a través de la historia se encogen, se achaparran y desaparecen” [3]. Eventualmente los lácteos y la carne llegaron a las mesas de todos los estratos sociales de México, y la convicción de que los animales eran necesarios para tener una dieta saludable, se enraizó.

Desde el año 2012, ​la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), que es una Dependencia del Gobierno Federal, lanzó, en alianza con la Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros A.C. (ANGLAC), la campaña Fíjate que sea leche,  cuya presencia pudo ser apreciada principalmente en espectaculares, puestos de periódicos y parabuses. Según el presidente de la ANGLAC, Vicente Gómez Cobo, el objetivo consistía en “hacer reflexionar a las familias mexicanas sobre la importancia de consumir leche con calidad y sanidad; sobre todo, reforzar en la mente de los consumidores el valor de la leche auténtica como alimento clave para la nutrición, crecimiento, fortaleza  y el cuidado de la salud, especialmente de la niñez” [4].


Para tranquilidad de los presentes, su madre podrá seguirlos procurando sin importar qué tipo de leche consuman. Los vegetales de hoja verde, las leches vegetales fortificadas, el tofu, las nueces, las leguminosas y los higos, entre otros alimentos no animales, son excelentes fuentes de calcio que tiene que ser de verdad, porque nunca pude hallar el calcio de a mentiritas.[6]
Sin embargo, los carteles presentaban poca o nula información nutricional sobre este alimento, además de recurrir a datos infundados -antiguos mantras-, como que aporta “calcio de verdad” o que su consumo estaba directamente relacionado con una mayor inteligencia. También promueve la ingesta de lácteos en adultos, que está seriamente desaconsejada en esta edad debido a su alto contenido de grasa y difícil digestión (es por eso que se comenzó a eliminar la lactosa de este producto) [5]. La invitación a que los consumidores verifiquen que lo que beban sea en verdad leche de vaca, es una descalificación directa hacia cualquier alimento de contenido nutricional equivalente.

Tomé dos libros del estante 610 de la Biblioteca Vasconcelos: Nutrición y Salud de Isabel Esquivel y colaboradores, y el Tomo II del Tratado de Nutrición: composición y calidad nutritiva de los alimentos, editado por Ángel Gil. Ambos dicen que las proteínas halladas en los vegetales son "incompletas" y de "calidad pobre" comparadas con aquellas de origen animal, ya que las primeras no cuentan con todos los aminoácidos esenciales y son de "difícil" digestión. Ambas recomiendan mezclas de cereales con proteínas para hacer "proteínas completas". El Tratado de Nutrición... tiene hojas enteras dedicadas a describir el sacrificio y descuartizamiento de los animales.

En 1994 se publicó un trabajo que hasta la fecha no se ha refutado, se trata de Plant proteins in relation to human protein and amino acid nutrition (Proteinas vegetales en relación a proteína humana y nutrición de aminoácidos), de Young y Pellet [7], que reseña los perfiles de aminoácidos de distintas fuentes de proteína y concluye que, aunque en efecto ningún vegetal contiene todos los aminoácidos esenciales en abundancia, una mezcla de estos puede proveer los requerimientos humanos sin problemas, solo hace falta hacer "la combinación adecuada". No se refieren a la famosa paridad cereal+leguminosa, sino a ingerir una variedad de alimentos vegetales ricos en proteína a lo largo del día. También habla sobre nuestros verdaderos requerimientos proteínicos, que en realidad no son tan altos como para precisar de las grandes cantidades que se encuentran en la carne. El estudio es de acceso público y es de hecho una fuente muy citada en lo que respecta a estudios sobre proteínas vegetales. En él mencionan que la idea general sobre las necesidades de proteína en la dieta humana, viene de un estudio realizado en ratas en 1919, y ha prevalecido desde entonces. A continuación les presento una tabla sobre los mitos y realidades de las proteínas vegetales extraída del mismo, donde se resumen las conclusiones a las que llegaron luego de haber hecho un extenso análisis basado en evidencia clínica.



Yo solo soy una humilde bloguera de pueblo que anda chismoseando en el mundo de la nutrición, pero ¿no deberían los libros sobre este tema dedicar más páginas (¡al menos una!) a la dieta vegetariana estricta si hay un grado de certidumbre que la identifica como adecuada y saludable? ¿No merecería este estudio al menos una mención? ¿No sería acaso lo más ético y honesto? Es sin duda una de las cosas que valoro del trabajo de Jack Norris y Ginny Messina: es sincero, reconoce cuando la evidencia disponible no es suficiente para hacer una aseveración, siempre citan las fuentes de sus afirmaciones y admiten que hay muchísimo terreno inexplorado en la Ciencia de la Nutrición. Saben que no podemos casarnos con datos antiguos porque es precisamente labor de la actividad científica actualizar dichos conocimientos o reemplazarlos por nuevos de ser necesario. Pero por encima de todas las cosas, me enseñaron a mí y a cualquiera que lea sus textos, a cuestionar toda la información sin importar que la encontremos conveniente para nuestra postura ideológica o si viene de un profesional de la salud. Porque así es como se hace la buena ciencia, desafiando para descubrir lo desconocido, no perpetuando y reafirmando lo que creemos saber.

En fin, es evidente que necesitamos mentalidades menos especistas en las ciencias de la salud. ¿Les cuento algo? En la preparatoria me dijeron que lo mío, lo mío, era el diseño gráfico. Yo quería ser doctora, pero me dio mucho miedo la química. Siempre la aprobé de panzazo (también Cálculo. Y Física. Pasé con puros extraordinarios). Ahora pienso que me costaría menos horas silla entender documentos de investigación si tuviera mayores conocimientos en esa materia. Me anda coqueteando la idea de comenzar una nueva carrera, un mundo con menos violencia es una excelente motivación para entender a los enlaces covalentes, la acción enzimática, a las poliamidas, los monómeros y otros conceptos que solo recuerdo porque no sé qué rayos son. ¡Imaginen el bien que representaría para los animales que los laboratorios y las aulas se llenen de gente preocupada por sus intereses!

No será hoy. Tampoco mañana. Pero un día de estos.

Fuentes:

1. Pío Martínez, Juan. (2013). La ciencia de la nutrición y el control social en México en la primera mitad del siglo xx. Relaciones. Estudios de historia y sociedad, XXXIVSin mes, 225-255. 

2. Andrew Curry. Archaeology: The milk revolution, Nature News Nature Publishing Group ul 31, 2013 http://www.nature.com/news/archaeology-the-milk-revolution-1.13471

3. Alfredo Ramos Espinosa, “Mi contribución al estudio de la alimentación mexicana”, en Medicina. Revista Mexicana, México, Escuela Nacional de Medicina, tomo xx-viii, núm. 560, julio 25 de 1948, 325-326.     

4 "Fíjate que sea leche", Sofía Salinas. http://www.elarsenal.net/2014/03/19/fijate-que-sea-leche/

5.  Rosa Isabel Esquivel Hernández, Silvia María Martínez Correa, José Luis Martínez Correa, Nutrición y salud,  3ª edición. Editorial El Manual Moderno, 2014, p20.

6. Jack Norris, Virginia Messina, Vegan for life, Da Capo Press, p45

7. Vernon L Young y Peter L Pellet, Plant proteins in relation to human protein and amino acid nutrition, American Journal of Clinical Nutrition May 1994 vol. 59 no. 5 1203S-1212S

 

Comentarios

  1. Me encanto mucho este post. Me recuerdo la ultima vez que visite mi familia en México y tenían la menor idea de que me podían dar de comer; sin saber que arroz, frijol, y sopas eran suficiente para mi. Ay, y como se preocupaban por la leche que yo pare de tomar. Jajaja

    Cortesía VegetarianaCheese with Papas

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  2. Conosco 3 nutriologos veganos 100% mexicanos Dr. Mauricio Arias, Lylo de crudo y vegano y Dra. Sinai Morelos. dejo enlaces a sus paginas abajo. porfa difundan.

    https://www.facebook.com/Dr-Mauricio-Gonz%C3%A1lez-195408867321908/timeline/

    https://www.facebook.com/lylodecrudoyvegano?fref=ts

    https://www.facebook.com/nutricionverdeenequilibrio?fref=ts

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    1. ¡Muchas gracias, Pamela! Tomo nota y por supuesto que difundo.

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  3. Hola amig@s así es como menciona Pamela Vidal Mauricio Gonzalez Arías es Vegano, además tiene una mega trayectoria; por que no sólo es nutriológo, tiene la formación académica de doctor, y es Investigador, tiene un "Programa de Restauraci´n Humana" que el creo en donde promueve de manera abierta una alimentación basada en almenos un 90% vegetales con bases científícas.
    Aquí en Mérida, Yucatán ha dado platicas, en el Festival Vegetariano y en diferentes plataformas. Creo que no es muy conocido por que no hace videos si no que mas bien se dedica a la investigación y consulta. Según su facebook está trabajando en el NY Metropolitan y en el NY College of Medicine, pero se que da consutas virtuales.

    Escribo esto por que he tenido el gusto de conocerlo en una de sus conferencias y nunca olvido como una paciente de estos famososo "nutriologos" healt coach" o programas de desintoxicación, le pregunto abiertamente sobre un aspecto de la dieta que le habían dado, y el Dr. Mauricio amablemente le mostró a esa persona que la información que le habían dado era incorrecta, basándose en los estudios e investigaciones que ha realizado por años . Es que en Mérida, recientemente ha hacbido un boom, de detox, alcalinización, healtcoach y demás, luego uno no sabe con quien ir) :(

    En fín, espero te sirva el dato y muchas felicidades por tu trabajo hacen falta espacios como este, que presenten datos e investigación sus contenidos, no sólo opciones que son tendencias en intentet. Felicidades!!!!


    Cuando quieran una dieta segura y con la garantía de que estarán haciendo lomejor por su salud:

    https://www.facebook.com/mauricio.gonzalez.3557?fref=photo

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  4. Esperemos que pronto sean más nutriologos que por lo menos estén informados sobre el tema.
    Recorde cuando comencé con ser vegetariana (hace sus 18 años) y mis padres me llevaron a recibir consejos de una nutriologa, que simplemente se me quedo viendo con cara de: ¿Qué te pasa??

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