Comida y postre en COCO& CHIA


Hace algunos años dejé de obsesionarme con la búsqueda de restaurantes 100 por ciento veganos y me conformaba con repetir los que ya conocía o ir a cualquier otro y recordarle encarecidamente al mesero que no le pusiera carne a mi arroz. En mi mente sonaba pomposa una voz: "algún día pondré un restaurante vegano en el que serviré postres y deliciosas botanas y habrá mesas bonitas y tengo que comprar el rascadero de gato y leche de soya porque ya se me terminó ¿qué es ese granito que siento acá atrás?  ¿ya estaba ahí ayer? Hay que lavar mis calzones porque ya los usé de los dos lados..."

Afortunadamente, Dennise Delait, responsable de COCO& CHIA bistro vegetal, sí fue capaz de mantener un pensamiento lineal y creó un lugar que supera las expectativas de veganos y comecerdos.

La fachada del establecimiento es algo que llama la atención desde un principio y la misma Dennise confesó entre risas que muchas personas sin idea de lo que es la gastronomía vegana entran al lugar atraídos por su apariencia; y no es para menos, desde la bonita puerta redonda que nos recibió, los murales que adornan el patio donde también hay mesas para aquellos que deseen comer al aire libre, hasta la decoración de la cual no se les fue ni un detalle: la paleta de colores está presente en todos los elementos del local y es increíble cuán elegantes pueden resultar los accesorios hechos de materiales reciclados. Rayos, hasta el baño estaba bonito. Yo viviría en ese baño, está más limpio y arreglado que mi recámara.

TODAS las personas que atienden ahí son sumamente amables, si no se viera un poco acosador, hubiera esperado a que la mesera que nos atendió saliera de su turno para pedirle que fuéramos amiguis-amiguis y enseñarle fotos de mi gata :3

Ahora sí, pasemos a lo importante: la comida. Empezamos a botanear con unas crujientes acelgas horneadas con salsa chipotle que estaban riquísimas. Postres y bebidas están endulzados con estevia o piloncillo; cosa que significó la gloria para mi acompañante que tiene intolerancia a los azúcares refinados y los evita como si fueran la peste (de hecho, todos deberíamos). Mi agua de limón tenía un toque fresco (creo que era jengibre) y si hay algo que uno agradece en cualquier restaurante es un agua de sabor decente. Como entradas, yo pedí la Sopa thai con leche de coco y mi amigo una Crema de apio. Concluimos que las dos eran deliciosas, sustanciosas y con buena consistencia.

Después llegaron nuestros deleitables Ceviches de coliflor y aguacate, acompañados de tostadas caseras de linaza y jícama; una opción ligera cuya apariencia no debe engañarlos: terminamos más que satisfechos... pero mis cuestionamientos morales se limitan a los seres sintientes y la gula no representa motivo de culpa para mí, así que pedí lo que, en mi opinión, fue la estrella de la velada: helado de vainilla vegano. Supongo que experimenté alguna especie de trance o epifanía porque de repente el mundo al mi alrededor se desvaneció, solo alcanzaba a escuchar una voz lejana, desesperada... "¡Chata, Chata, te estás acabando mi helado! ¡Ese me lo trajeron a mí!" y descubrí que iba por mi segunda copa de helado, esta vez de chocolate.

Lo único malo de este lugar es que todo sabe tan bien que se acaba rápido, no pudimos probar algunos postres que se veían riquísimos, como el Cheesecake vegano o platillos que ya tienen fama de exquisitos como las enchiladas de camote.

No me avergüenza decir que cuando Dennise me dijo su edad -¡27 años!- experimenté la misma envidia que Maléfica cuando ve a Blancanieves cantar con los animalitos. La gente involucrada en COCO & CHIA se apegó a una vieja y eficaz fórmula que garantiza el éxito de cualquier negocio: haz algo tan bueno y bien hecho que la gente simplemente no pueda evitar hablar de ello.
 
ACTUALIZACIÓN: La bruja de Blanca Nieves se llama Grimhilde, Maléfica es la de la Bella Durmiente. En mi defensa, Disney las dibujó idénticas, solo que una es verde y tiene cuernos. Fin del comunicado.

Quién necesita una bolsa de papas cuando hay acelgas horneadas.
Sopa thai con leche de coco y agüita fresca de limón.

Ceviche de col.

Objeto de deseo.

Providencia #1263, esquina con Pilares
Benito Juarez, Distrito Federal, Mexico
Teléfono: 6390 5829

**Nota final: hay mucho más detrás de la historia de este lugar que vale la pena conocer, pero de eso se encargará mi adorado secuaz vegano El Memo -bueno, la secuaz soy yo- con quien colaboré en una nota para el portal Chilango y próximamente, en ese mismo sitio, hará otra sobre este restaurante. ¡Estén al pendiente!

Comentarios

  1. Hace un año estuviste debatiendo ideas en la pagina, http://opinionesdegabriel.blogspot.com/2012/10/locke-y-la-privatizacion-de-las-calles.html estabas a punto de abrir la puerta a una realidad que no muchos comprenden, te invito a que consultes esta pagina http://jovenesliberales.weebly.com/biblioteca-digital.html y leas especialmente de Ayn Rand La rebelion de Atlas, muchas de tus interrogantes de hace un año, las vas a poder dilucidar a medida que transcurre la lectura.

    Sebastian Hernandez

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