Soya: la Myley Cyrus de las oleaginosas

Perdón por el título, es el gancho para atraer audiencia juvenil : / es más, para que no se decepcionen ahí les va una gif de esa morra:


¡Como sea! La soya o glycine max, su nombre científico, es una leguminosa rica en proteínas, ácido fólico e isoflavonas (fitoestrógenos), así como ácidos grasos insaturados. Este producto, en todas sus presentaciones (soya texturizada, tofu, edamame, bebida en polvo), juega un papel importante en la nutrición vegana y vegetariana. Si bien a algunos les toma unos cuantos platillos dominar su peculiar sabor (sobre todo el de la soya texturizada), vale la pena mencionar que es muy económica y de fácil adquisición. Algo sí es seguro: tratar de sacarle sabor a pollo, a res o a oveja (o a ñandú o  a elefante, no conozco sus gustos... ¡enfermos!) es un ejercicio inútil y frustrante si se obsesionan con ello.

Es también un alimento polémico y existen muchas creencias infundadas a su alrededor, quizás hayan escuchado alguna vez que "si estás muy flaca, comer soya te ayuda a embarnecer porque tiene hormonas" o "Memito, a menos que quieras usar corpiño, yo no comería esos tacos de soya". Dicen que la soya nomás buena para sellar cartón o que es el próximo asbesto.



Así pues, decidí echarme un largo y tortuoso pero informativo clavado en algunas publicaciones médicas. Al principio me tardé media hora buscando el significado de todas las palabras de cada párrafo. Comprendí por qué es tan difícil y necesaria una divulgación responsable de la ciencia: cualquiera puede entrar, escoger aquellos textos cuyas conclusiones apoyen su punto de vista y hacer un artículo "respaldado científicamente". Además, solemos tomar estos estudios como documentos irrefutables, rara vez le damos seguimiento a las revisiones que tuvieron a manos de otros expertos y en general, pocos saben evaluar si es una investigación eficiente o si cubre en su totalidad todo lo que queremos saber sobre el objeto de estudio. Es más o menos lo que ha sucedido con la soya.

No es una práctica exclusiva del baboso común de internet (ejem... cof, cof) tergiversar o malinterpretar los resultados de uno o varios estudios; doctores, nutriólogos y otros profesionales (y no tan profesionales) de la salud han cometido los mismos errores. Personalmente me siento inclinada hacia el trabajo de Jack Norris y Ginny Messina, ambos son nutriólogos veganos y su dinámica de trabajo es la siguiente: reúnen toda la información (favorable y desfavorable) sobre el alimento que estén estudiando, hacen una depuración de investigaciones, asegurándose de quedarse con aquellas realmente útiles, posteriormente analizan las coincidencias y contradicciones de los datos restantes y hacen una conclusión detallada. Es por eso que basé gran parte de este texto en su trabajo.

Si quieren saber un poco más sobre cómo reconocer un estudio sobre nutrición eficiente, pueden leer en el Capítulo 1 del libro Veganos por Siempre la sección titulada "Entendiendo investigación sobre nutrición". Los datos que encuentren ahí les servirán como guía para profundizar más en el tema, recuerden que siempre es bueno contar con más fuentes de información. 


¿Cuánto es una porción de soya?


De acuerdo con Jack Norris, las siguientes cantidades equivaldrían a 1 porción aproximadamente:

1 taza de leche de soya

1/2 taza de tofu
1/2 tempeh
1/2 taza de frijoles de soya
1/2 taza de carne de soya

Sin atormentarlos con otro kilómetro de preámbulos, aquí algunos mitos y verdades sobre esta fabácea:


La soya y las hormonas

Las isoflavonas o "fitoestrógenos" son compuestos presentes en la soya que tienen una estructura muy similar a los estrógenos humanos (específicamente, el estradiol, una potente hormona femenina). Las más conocidas son la genisteína y la daidzeína, ambas tienen la capacidad para interactuar con los receptores de estrógenos (grupos de proteínas) que se encuentran en las céulas. Sin embargo, actúan con solo una pequeña fracción de potencia comparadas con el estradiol u otras hormonas "naturales" en el ser humano. 

Una de las creencias comunes de la soya es que su consumo puede hacer que una adolescente se desarrolle más rápido. Esto quizás se haya originado con el incidente de las aves muertas de Richard James, un acaudalado abogado que estaba convencido de que un alimento basado principalmente en soya estaba haciendo que sus pericos australianos desarrollaran un plumaje adulto a edad muy temprana. En 1992 acudió con el bioquímico Mike Fitzpatrick quien llegó a la misma conclusión basándose en un supuesto análisis a la comida con la que alimentaban a los pájaros. Los resultados solo han sido publicados de manera anecdótica y con pocas precisiones respecto al modelo del supuesto experimento.

Lo cierto es que la mayoría de los estudios en humanos no dan prueba de ello y sugieren que su consumo tiene, o bien efectos protectores, o neutrales.


La soya y el cáncer de mama


Las células de las glándulas mamarias tienen receptores de estrógenos, algunos de ellos pueden "activarse"(cambiar su expresión genética) al entrar en contacto con dichos estrógenos. Esto provoca que una célula que estaba programada para morir, sobreviva y se prolifere, causando la invasión de los tejidos. Cáncer, pues.


La genisteína ha sido relacionada con el llamado "cáncer sensible a las hormonas" en un considerable número de estudios con animales. Este tipo de experimentos no solo levantan dudas sobre sus implicaciones éticas -bueno, ojalá levantaran más en ese aspecto- también nos hacen pensar sobre su verdadero aporte a la investigación en alimentación humana. Existen grandes diferencias no solo en nuestros respectivos organismos y apariencia física, también en la manera que cada especie metaboliza determinadas sustancias; en este caso, las preocupaciones sobre las isoflavonas actuando como estrógenos sobre los receptores de hormonas vienen de estudios realizados en ratas, chitas, ovejas, codornices, primates no humanos, esturiones y cerdos. Cada especie presentó resultados diferentes y de hecho, fue el perfil metabólico del cerdo el que tuvo más semejanzas con el de la mujer humana. Cabe mencionar que no todos los estudios realizados en animales arrojaron resultados desfavorables.


Estudios observacionales (duran muchos años y observan los hábitos y salud de una población inicialmente sana) y retrospectivos (se basan en datos proporcionados por la memoria del paciente respecto a sus hábitos, son más rápidos de realizar, pero no tan confiables) han arrojado resultados ligeramente beneficiosos o neutrales en aquellas personas que tuvieron altas o bajas ingestas de soya .


Importante: La Sociedad Americana Contra el Cáncer reconoce que los alimentos que contienen soya tienen efectos benéficos o neutrales en aquellos que los consumen, especialmente mujeres sobrevivientes a cáncer de seno, sin embargo, recomienda "prudencia" respecto a  los suplementos que contienen isoflavonas aisladas y que generalmente se utilizan para tratar síntomas de la menopausia; su barra de expertos considera que no se han hecho estudios suficientes respecto a esta forma de consumo.


La soya y la tiroides


El sistema endócrino es un conjunto de glándulas en nuestro cuerpo que se encarga de la síntesis de hormonas (sustancias capaces de afectar la función de otras células). Entre estas glándulas se encuentran la tiroides y la hipófisis. La primera regula nuestro metabolismo y produce las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) que son importantes para el crecimiento, especialmente durante la infancia, mientras que la segunda segrega las hormonas que regulan la condición interna de nuestro organismo para compensar los cambios en el entorno exterior. Gracias por nada, hipófisis, a ver si encuentras otra forma de refrescarme además de empaparme las axilas con sudor. Entre las hormonas que secreta la hipófisis está la tirotropina u hormona estimulante de la tiroides (THS).



Paciente con Bocio
Hay estudios que documentan que animales expuestos a grandes cantidades de proteína de soya pueden desarrollar bocio, sobre todo cuando tienen una dieta pobre en yodo. El bocio es el aumento de tamaño de la glándula tiroides (sin ser cáncer). Esto se debe a que la daidzeína y la genisteína inhiben la síntesis de la enzima peroxidasa tiroidea, que es necesaria para la síntesis de la T4 y la T3. Cuando los niveles de estas hormonas bajan, la hipófisis incrementa la secreción de THS, provocando que la tiroides aumente de tamaño. Esto únicamente ocurre con excesivas dosis de isoflavonas y una baja ingesta de yodo.


Cosas divertidas para hacer con la tiroides
cuando ya es demasiado tarde. 

(Hamburguesas de lenteja gratis para los
veganos que sepan quién es Pustulio :P)
Los animales (ratas) a los que se les administró una dieta normal, pudieron realizar sus funciones metabólicas con normalidad. Hasta la fecha, ningún estudio relaciona a humanos inicialmente sanos y que consumen soya con hipotiroidismo. 

Importante: La recomendación consensuada es que aquellos que sufren de hipotiroidismo subclínico vigilen y aumenten su ingesta de yodo y limiten la soya. Se cree que el bocio está causado más por la deficiencia de yodo que por la acción directa de las isoflavonas, pero estas pueden agravar la situación.

La soya y chicos con pechonalidad



Es bueno que hayamos llegado a este punto porque le concierne a los hombres veganos. Hay dos reportes de caso de ginecomastia por consumo de soya: el primero es de un varón vegano de 19 años que comía al menos 14 porciones diarias de soya (360 mg de isoflavonas) y tenía diabetes tipo 1. Después después de un año con esta dieta desarrolló ginecomastia, disfunción eréctil y bajo conteo de espermas. Detuvo la ingesta de soya al mismo tiempo que la dieta vegana y después de un año sus síntomas se normalizaron. Jack Norris piensa que no había necesidad de abandonar la dieta vegana, solo cortar o reducir el consumo de soya por un tiempo. El segundo caso es de un varón de 60 años que desarrolló ginecomastia después de consumir 12 tazas de leche de soya diarias durante seis meses. Sus síntomas se detuvieron al detener el consumo de leche de soya. 


En 2004 se realizó otro estudio con 20 hombres que sufrían cáncer de próstata, todos arriba de los 40 años de edad. A algunos se les administró 450mg (18 porciones de soya) y a otros 900mg (36 porciones de soya) de isoflavonas. Dos de los hombres que tomaron la cantidad más alta tuvieron casos ligeros de ginecomastia y otros dos tuvieron bochornos. 


Esto lejos de causar alarma podría tranquilizarlos. Tomen en cuenta que dichas situaciones se presentaron en casos aislados con dosis abundantes y existen países asiáticos donde la soya forma parte de la dieta diaria y no se han presentado incidencias numerosas o preocupantes de ginecomastia relacionadas con su consumo. Por otro lado, sería ideal que los hombres procuraran no tener una ingesta excesiva de soya; ya sé que les gusta tomar leche directa del cartón, pero mejor que sea de arrocito. 


Nota: Mientras más procesada esté la soya, tiene más proteínas y menos cantidad de isoflavonas.


Otros

Hay otras preocupaciones  no tan popularizadas como la absorción de minerales o daños en la capacidad cognitiva después de un periodo largo de consumo de soya, pero hasta la fecha los estudios arrojan resultados positivos o neutrales. Jack Norris considera que una ingesta moderada no debe causar ningún problema. Ahora bien, si yo fuera ustedes desconfiaría por completo de alguien que estaba considerando seriamente hacerse un cambio de sexo para probar suerte en un reality show de Drag Queens mientras escribía este texto. Con esto quiero decir que es necesario verificar cualquier información en la que se estén apoyando para cuidar de su salud, procuren que sean datos duros, aléjense de las suposiciones y la mentalidad positiva estilo Forrest Gump. ¿Hay algo que no entienden porque en la escuela nunca fueron buenos en biología o química? ¡Busquen un maldito diccionario y comiencen a aprender!


Fuentes:
 


Soy, What's the harm?
por Jack Norris, Nutriólogo. Última actualización, marzo 2011

Soy and thyroid review (Agosto 2001)por Clare M. Hasler, Ph. D.

Metabolic phenotype of isoflavones differ among female rats, pigs, monkeys, and women.

por Gu L, House SE, Prior RL, Fang N, Ronis MJ, Clarkson TB, Wilson ME, Badger TM.
 Mayo 2006;136(5):1215-21.

Is soy consumption good or bad for the breast?

Is Soy Consumption Good or Bad for the Breast?1,2,

por Leena Hilakivi‐Clarke, Juan E. Andrade, y William Helferich

The Physiological Actions of Isoflavone Phytoestrogens
por  L. PILŠÁKOVÁ, I. RIEČANSKÝ, F. JAGLA

The Bottom Line on Soy and Breast Cancer Risk

por Marji McCulough


Comentarios

  1. excelente informacion, la soya es un excelente suplemento dietario. saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares