Saturday, March 3, 2012

¿Veganismo por encima de la ley?

Algunos consideran que la opinión que tenga la sociedad en general sobre el veganismo es una pieza clave para popularizar esta filosofía. Yo pienso más o menos lo mismo. Bajo esta misma línea de razonamiento uno podría suponer que lo correcto es comportarnos como ciudadanos: cruzar por el puente peatonal o ceder el paso a los peatones, no tirar basura en la calle, devolver objetos perdidos, no robar, no vandalizar, no pasarse una luz roja. Ser obedientes de las leyes.

Aunque la base moral del veganismo es muy clara (no dañar, explotar o matar a ningún ser sintiente), a veces es difícil decidir si debemos acatar leyes u órdenes de alguna autoridad que se opongan directamente a nuestros principios. Es en este punto donde nuevamente encontramos un área gris en la que no muchos veganos se han puesto de acuerdo. 

Acción directa
En el terreno animalista, este término se refiere a la implicación propia de cualquier individuo en el rescate o auxilio de uno o varios animales. Así pues, ayudar a un animal lastimado, adoptarlo, organizar campañas de esterilización o ser voluntario en un refugio, son ejemplos de acción directa legal. La acción directa ilegal (en inglés conocida como Militant Direct Action -MDA-) incluye el "robo" de animales no humanos, destrucción de propiedad privada y en algunos casos, hasta secuestro e intimidación de personas.

Sobre esta última, Gary Francione, maestro en leyes y activista abolicionista, escribe lo siguiente: "Aquellos que promueven la violencia se enfrascan en un comportamiento casi sectario. Incensantemente profieren el mantra "debemos utilizar la violencia contra los explotadores", haciendo a un lado los problemas morales y filosóficos generados desde un principio por la violencia, puedes explicarles que de hecho, los verdaderos explotadores son aquellos que generan la demanda de productos animales en primer lugar [...] No hay razonamiento ni análisis crítico [...] La línea de fondo, es que los argumentos lógicos y la evidencia empírica son claras: el bienestarismo animal no funciona y promover la violencia para hacer notar el problema de la explotación animal demuestra completa ignorancia  de los mecanismos culturales y la realidad económica de dicha explotación." (1)

En una forma más objetiva y conciliadora, Óscar Horta, activista antiespecista, opinó que "...hay que distinguir claramente entre lo que está moralmente justificado y lo que es mejor hacer por razones estratégicas o tácticas [...] es importante tener en cuenta que la percepción del público es crucial, pues, del mismo modo en el que una gotera no va a ser arreglada jamás poniendo cubos debajo, la discriminación y la consiguiente esclavitud de los animales solo va a terminar en la medida en que se cuestione el especismo. [...] Y solo podemos conseguir que la gente deje de ser especista si se encuentra dispuesta a escucharnos."
"...lo que debemos evitar a toda costa es que haya gente que se posicione en contra nuestra por motivos que no tienen nada que ver con el especismo. En este sentido, hay gente que puede estar de acuerdo con que rescatemos animales pero no, por ejemplo, con que ocasionemos destrozos. Hay que evitar, pues, que estos motivos hagan que haya quien se oponga a lo que defendemos, y deje de escuchar nuestros argumentos antiespecistas [...] Las opciones buenas son las que consiguen los resultados que necesitamos sin efectos contraproducentes innecesarios." (2)


Negotiation is over (NIO), uno de los sitios que defienden la acción directa ilegal (incluyendo destrucción de la propiedad privada, acoso y violencia contra los que ellos consideran asesinos o explotadores), expresa en su editorial:
 "Plenamente conscientes de que los animales victimizados no leen blogs, NIO lucha para ser un instrumento de desafío, alteración, desobediencia, subversión, creatividad y acción comunitaria agresiva, además de un detonador para el cambio revolucionario. La liberación total -para animales humanos, no humanos y la tierra- no sucederá pidiéndole cortésmente a los abusadores que sean decentes."

"Emoción y pasión generan acción, no el debate estéril" (3)


"En vez de criticar y dividir un movimiento ya de por sí fracturado, ellos [los abolicionistas] necesitan ser removidos de este (¡gulp!), reitirarse a su rinconcito del internet, armados con espátulas y panqués veganos (¡mocos!) a escribir sus inútiles blogs de teoría superflua que se reenvían los unos a los otros y hacer lo que saben hacer mejor: ¡NADA! (¡changos!) (4)

Los anteriores citados representan, por así decirlo, a una mayoría de cada corriente, esto no quiere decir que tooooodos los abolicionistas piensen igual que Francione, que los antiespecistas coincidan con todo lo que dice Horta y ni siquiera es seguro que aquellos que están a favor de la acción directa ilegal estén de acuerdo en amedrentar personas. Sin embargo, sus puntos de vista nos pueden servir como indicadores de las inquietudes y objetivos de todos aquellos veganos interesados por terminar con la explotación animal (sin importar la corriente que simpaticen más):
  1. La demanda de productos animales se encuentra en la sociedad, no en las corporaciones o instituciones. Es un hecho que debemos tener, siempre que sea posible, la disposición para hablar con el resto de las personas sobre veganismo, por consiguiente también debemos vigilar que nuestro discurso sea razonable y no los ahuyente. Esta es la parte más lenta pero quizás la más efectiva en la lucha por  deterner de manera definitiva el abuso animal: información y educación.
  2. Hay un hecho que debemos reconocer: individualmente, al dejar de consumir animales no estamos en realidad salvando ninguna vida. Que una, dos, cien o hasta mil personas deje de consumir animales, no hará que un determinado número de estos sea liberado de las granjas industriales. Las gallinas, puercos o pollos criados ahí, serán todos llevados al matadero si no es que la enfermedad o las terribles condiciones de vida hacen el trabajo antes. Para afectar verdaderamente la demanda de estos productos debemos trabajar árduamente en el punto número 1: concientizar a tantas personas como sea posible.
¿Teoría inútil?
Yo, como individuo, no estoy haciendo nada virtualmente últil para salvar animales reales; pero una situación como esta no puede frenar nuestro veganismo, pues también estamos formando parte fundamental del cambio que necesita nuestra sociedad para que el especismo desaparezca para siempre.


Y es ahí donde se equivocan aquellos convencidos de que trabajar en la teoría y el activismo pacífico es infructuoso. Cuando se trata de elecciones personales como lo es el veganismo, las ideas bien estructuradas son las que prevalecerán por su lógica, y mientras más áreas grises se exploren y discutan, más argumentos sólidos tendremos para defender esta filosofía. A su vez, la educación vegana es una vía que nos permite llegar a todo tipo de público y generar un cambio de comportamiento. Incurrir en actos violentos que pongan en peligro potencial a cualquier ser sintiente, como lo es incendiar instalaciones, amedrentar, golpear o incluso matar personas, manda un mensaje confuso e incluso especista: agredir o maltratar a unos para salvar a otros.

Pero ¿cómo saber qué actos son realmente violentos?


El valor de una vida
La RAE nos dice que violentar significa lo siguiente:
  1.   tr. Aplicar medios violentos a cosas o personas para vencer su resistencia.
  2.   tr. Dar interpretación o sentido violento a lo dicho o escrito.
  3.   tr. Entrar en una casa u otra parte contra la voluntad de su dueño.
  4.   tr. Poner a alguien en una situación violenta o hacer que se moleste o enoje. U. t. c. prnl.
  5.  prnl. Dicho de una persona: Vencer su repugnancia a hacer algo.
¿Se puede clasificar la violencia?  ¿Existen en el mundo actos violentos aceptables por sus objetivos o intenciones?

Dándole una mirada muy superficial a la ética, nos encontramos con algunas corrientes filosofóficas que sugieren cómo debería actuar el ser humano bajo determinadas circunstancias:
  • el consecuencialismo, es una teoría normativa que mide "la efectividad" de los actos humanos en base a los resultados que estos generen (el fin justifica los medios);
  • el deontologismo absoluto, que sostiene que ninguna acción inmoral es válida bajo ninguna circunstancia; a su vez, existe el
  • deontologismo moderado, el cual nos dice que algunos actos tal vez sean intrínsecamente malos, pero si ejecutarlos trae como consencuencia un bien muy significativo, entonces son moralmente válidos ; y la
  • ética de las virtudes, que no se ocupa de seguir ciertas reglas, sino que analiza el carácter y motivo de nuestras acciones teniendo como objetivo desarrollar buenos rasgos de carácter como la bondad y la generosidad).

Las diferentes corrientes filosóficas siempre están sujetas a reintepretaciones y modficaciones de distintos autores; y en una sociedad que se edificó con el abuso y explotación de otras especies además de su propio género, es prácticamente imposible hacer  el bien en general todo el tiempo. En un marco jurídico ideal, las leyes jamás pasarían por alto la vida y dignidad de cualquier ser sintiente, ya que ese no es el caso, creo que debemos confiar el en sensocentrismo; lo que implica no dañar a ningún ente con la capacidad de sentir. Eso incluye a los explotadores institucionales (laboratoristas, matarifes, taurinos).

Pero no a un candado, una reja o una jaula. Porque al hablar sobre las consecuencias negativas que tiene el salvar una vida transgrediendo las leyes o dañando objetos materiales, estamos relegando a esa misma vida a ser una mera estadística que no nos conviene. Su pérdida deja de ser una tragedia para nosotros. Creo que a veces al tratar de ir por vías demasiado seguras, dejamos de lado las consideraciones morales que nos hicieron llegar al veganismo en primer lugar.

Es un hecho que salvar a un solo animal de cualquier situación de explotación no contribuye a eliminar el especismo, pero sí mejora la calidad de vida de este en un 100 por ciento. Para cualquier ser sintiente, humano o no humano, ser rescatado de la muerte y el dolor lo es todo.



Quizás sea momento de aceptar que la existencia de personas que rescatan animales por vías no legales, es necesaria; y estos a su vez comenzar a entender que dañar a otros seres sintientes va en contra de los mismos principios del veganismo y que esta actividad por sí sola no va a cambiar la manera de pensar de las personas.


********


Recuerden, no se trata de nosotros, sino de los animales.

14 comments:

  1. En general estoy de acuerdo con el análisis que realizas, pero no con esta conclusión:

    "Porque al hablar sobre las consecuencias negativas que tiene el salvar una vida transgrediendo las leyes o dañando objetos materiales, estamos relegando a esa misma vida a ser una mera estadística que no nos conviene. Su pérdida deja de ser una tragedia para nosotros. Creo que a veces al tratar de ir por vías demasiado seguras, dejamos de lado las consideraciones morales que nos hicieron llegar al veganismo en primer lugar.

    Quizás sea momento de aceptar que la existencia de personas que rescatan animales por vías no legales, es necesaria; y estos a su vez comenzar a entender que dañar a otros seres sintientes va en contra de los mismos principios del veganismo y que esta actividad por sí sola no va a cambiar la manera de pensar de las personas."

    Yo diferencio entre lo que me hizo ser vegano y lo que considero que es mejor. Cuando me hice vegano, tenía una serie de intuiciones poco estructuradas, en las que a día de hoy no confío para decidir cómo actuar.

    A día de hoy, quiero actuar de la manera en que beneficie a más animales. Y esos animales son eso, animales, no estadísticas. Por eso quiero orientar mi activismo hacia lo que es más efectivo.

    El animal que a día de hoy está en una jaula es tan importante como el animal que nacerá en unos años si no lo evitamos. El segundo es tan importante como el primero. El segundo no es más "estadística" que el primero.

    Por otra parte, no sé cuál es el problema de tener en cuenta las estadísticas. Sin estas no sé cómo podríamos adoptemos una visión de conjunto y medir objetivamente nuestra efectividad.

    Un saludo.

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  2. En primer instancia, las personas tienden a anteponer sus prejuicios por considerarte a ti el icongruente radicalista peligroso e impositivo, como si tu etiquetaras primero antes que esgrimir tus causas, muchos no entienden que no te jactas ni te pavoneas de tu estilo de vida, solo buscas argüir tus razones ni siquiera como premisa de defensa. pero no son capaces de tener la apertura de escuchar tu opinión y tus "meras" sugerencias antes que creer que intentas cambiar su manera de pensar o imponer en ellos tu manera de existir, es como con los cayos religioss solo quieres dar una opinión más no pisar sus espinas mentales. ahm muy buen artículo, como que te noto no se si decir más madura (en caunto a anteponer los sesos a las tripas ó solo te has vuelto más sensible)un abrazo y muchos muaaaaaaaaaaa !!!!

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  3. Me parece que la acción directa no se reduce sólo a salvar animales. Educar es también actuar directamente en nuestro entorno. Yo sola no puedo ayudar más que a uno o dos animales a la vez... pero con miel (mucha miel) y una sonrisa en los labios, puedo enseñar a mis vecinos a ayudar, cuidar y respetar a los animales que tienen cerca.

    En este respecto, creo que la acción ilegal es un arma de dos filos con la que se ha de ser sumamente cuidadoso. El sentido común debe prevalecer ante todo. Me parece una hipocresía injustificable vejar la integridad de mis pares buscando "ayudar" a un ser de otra especie.

    No puedo robarme al buey o al caballo de la casa del campesino, pero puedo asesorar, apoyar e impulsar el reemplazo de animales de trabajo por tractores, ¿me explico?.

    He sabido de casos en los que se corta o desata la cuerda que mantiene al caballo en su sitio para darle "libertad", ocasionando que el caballo vague solo por las calles y acabe atropellado. Eduquemos y EDUQUÉMONOS.

    Decir palabrotas en los foros y llamar a la violencia en contra de quienes abusan de los animales, no nos hace activistas... sólo denota nuestra imprudencia y aviva el recelo de quienes nos llaman "radicales" porque no comemos lácteos y estamos en contra de la mal llamada "fiesta brava".

    En fin... el ser activo no es sinónimo de ser violento.

    Besos.

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  4. Gracias a todos por sus comentarios.

    Daniel, releí el texto que escribí y me parece que no reniego de las estadísticas de la misma manera que no reniego de la teoría, simplemente mencioné que no quisiera que una gallina "robada" (rescatada) se tome como algo negativo entre los veganos.

    Creo que el mundo hay decisiones muy complejas como para juzgarlas o analizarlas bajo una sola línea de pensamiento. ¿Robar es malo? Sí, en general, lo es. Si ese algo es un ser sintiente, se encuentra sufriendo y la ley no lo considera un sujeto de derecho ¿Es malo rescatarlo aunque eso suponga una pérdida monetaria y una molestia para el propietario? Es aquí donde no nos queda más que analizar cuidadosamente la situación y de momento, me inclino por rescatar al ser que está sufriendo físicamente.

    Mis ideas también han cambiado a lo largo de los años y ya no pienso del veganismo o de sus representantes (elegidos o autonombrados) de la misma manera. Antes creía que debía golpear y violentar a los explotadores institucionales, después comprendí que el verdadero cambio lo hace la educación y la información; pero no quisiera dejar de lado a los animales que ya están padeciendo en este momento.

    Hablando estrictamente de la acción directa ilegal: sí, sé que no va a generar ningún cambio inmediato o incluso a largo plazo, pero no creo que debamos criticar o incluso exiliar del movimiento a aquellos que toman la decisión de violar las leyes para salvar la vida de un animal que ya existe y que está sufriendo en estos momentos.

    La línea del blog -y este mismo post- siempre ha defendido que entre mejor estructurados estén nuestros argumentos, más oportunidad tendremos de concientizar a las personas.

    La información, la teoría y las estadísiticas, las respeto y muchísimo. Quisiera que eso quedara muy claro.

    Briana: Lo que mencionas se conoce como acción directa legal y sí la mencioné en el texto. No sé exactamente en qué parte entendiste que dije que uno debe ser violento para ser eficaz, no solo pienso que no es así, sino que la labor de las personas que se dedican a informar es valiosísima.

    Respecto al último párrafo sobre decir palabrotas o agredir a las personas, bueno, aquí nadie ha dicho nignuna ni se ha agredido a nadie. Yo misma estoy en contra de tener peleas interminables en foros y blogs de las que no voy a obtener absolutamente nada y sí, también rechazo la violencia contra *cualquier* ser sintiente (y como mencioné en el post, eso incluye a los que consideramos agresores o explotadores institucionales).

    Creo que cada quien elige la vía que más se ajusta a sus necesidades y hasta personalidad. Yo opto por la información y la educación. Sin duda es la única manera en la que va a terminar el especismo.

    ¿Me atrevería a excluir o tildar de mal vegano a alguien que rompió un candado para salvar animales? No.

    Como ya dije antes, nos encontramos ante problemas muy complejos como para querer darles una única solución.

    Bok: Agradezco tus amables comentarios :)

    *******

    Me gustaría repetir nuevamente que este post no está invitando a nadie a lastimar a otra persona y mucho menos, reniega de la educación y la información veganas. CTodo lo contrario.

    Nuevamente gracias por sus comentarios, espero que podamos seguir esta retroalimentación.

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  5. No, no, no... Tampoco me refería a esta nota o a este foro específicamente. Es sólo que (entre los "animalistas" mucho más que entre los veganos) es frecuente encontrar personajes que llaman a la violencia disfrazándola de activismo, y creo que es un error que los veganos deberíamos cortar de raíz.
    Creo que una base fundamental del veganismo es el respeto a la vida misma, por lo que hay que vigilar que demos a nuestros pares el mismo respeto que exigimos para con otras especies.

    De igual modo, creo que la labor de todos es tomar las acciones necesarias para salvaguardar la integridad de los animales no humanos, pero a veces tendemos a subestimar a nuestros pares y nos brincamos la fase del diálogo, dando por sentado que los no-veganos no entenderán ni negociarán con nosotros... y a veces podemos llevarnos muy gratas sorpresas.

    Y sí, a eso me refería con aquello de que prevalezca el sentido común: no podemos ser absolutistas y decir que en todos los casos puede aplicarse una misma solución.
    Tenemos como ejemplo a los activistas españoles que están presos por impedir una corrida de toros; sabían que enfrentarían problemas legales, no obstante, no dañaron a nadie con sus acciones y generaron la simpatía de muchos no-veganos.
    Tenemos a las hoarders, que quieren acoger y ayudar a tantos animales como les sea posible, poniendo en riesgo su propia vida y la de sus "rescatados". No están rompiendo la ley... pero lo que hacen no genera ningún beneficio a corto, mediano ni largo plazo.

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  6. Comehierbas, pienso que hay que diferenciar entre lo que es moralmente correcto como acto y lo que es estratégicamente adecuado.

    ¿Rescatar a un animal es moralmente correcto como acto? Claro que sí. ¿Es estratégicamente adecuado? Esta es una cuestión sumamente compleja como para responder aquí, pero pienso que no se puede responder sencillamente con un "sí" o un "no", sino que depende totalmente de las condiciones en que dicha acción se haga.

    Por otra parte, analizar de manera crítica las estrategias me parece fundamental. No creo que nadie deba sentirse ofendido porque "su estrategia" sea atacado. No somos, o no deberíamos ser, hooligans. Sino que somos activistas que queremos, en teoría, defender de la mejor manera a los animales.

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  7. Oye de casualidad tu repartiste foleltos en la secundaria 22 de capultitlan?????? es la jose maria morelos jajaja........ es que yo tengo uno del mismo color y tipo de letra que hay en tu dibujo y asi llegue aqui

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  8. Pare que se ha fomentado la discusión de una manera rica y eso me da mucho gusto, así que yo también quiero hacer una aportación.
    Durante los últimos tiempos las estrategias de los movimientos que desean lograr un cambio en la forma en que las sociedades (comenzando por los sujetos) han cambiado, o mejor dicho han madurado. Mientras antes se hablaba de tomar el poder para desde ahí cambiar las condiciones de opresión, la experiencia y el contacto con otras formas de lucha han demostrado que dicha estrategia lleva al fracaso. Por ello, muchos movimientos e iniciativas, actualmente (y otras desde hace bastante tiempo) han comenzado a buscar formas de "cambiar el mundo sin tomar el poder", como dice J. Holloway, a crear formas de anti-poder que logren desde abajo terminar con la opresión sin generar un nuevo régimen de violencia. En este sentido es que muchas estrategias pueden ser revaloradas y ampliado entonces el concepto de acción directa.
    La acción directa, como se ha mencionado puede ser "violenta" o no violenta. Es decir, que implique daños a otro ser sintiente o no, a pesar de ello, muchas de acciones que los medios y la ley califican de violentos (p.e. daño a la propiedad) no necesariamente dañan a los sujetos, e incluso pueden devenir en salvar una vida. Si se han tenido que romper unas cuantas leyes, así como unos cuantos objetos, no lo considero violento, ya que no estás dañando ninguna vida, sino todo lo contrario. Tal vez eso cause desprestigio entre muchas personas, pero al final, también modificar los hábitos alimenticios nos ha causado desprestigio, así como a muchas luchas se les ha jugado desde los medios masivos de información para tacharles de criminales. Por supuesto que estoy de acuerdo en que una de nuestras mejores estrategias es difundir nuestra idea como una mejor opción de vida (nótese que no quiero decir concientizar, porque ello implicaría automáticamente tratar al otro como inconsciente, cuestión que esta en contra de una relación de iguales como la que creo que es mejor llevar entre animales humanos y no humanos). Pero esa es sólo una expresión de la lucha, nunca se ha cambiado nada obedeciendo las leyes, de modo que no creo que quienes están allá afuera jugándose la libertad por salvar vidas deban detenerse en nombre del prestigio que tenga nuestra ética.
    Es por esto que no creo que una acción directa ilegal sea necesariamente violenta, ni mucho menos mala. Las leyes fueron creadas por quienes se colocaron en el poder y desde ahí guían la explotación. De ahí que aunque haya una ley de protección animal (bastante laxa),ésta excluye de protección a los gallos y a los toros, en nombre de una tradición. Y también es el aparato legal el que califica a los animales no humanos como propiedad, fortaleciendo el paradigma de tratarles como objetos y recursos utilizables para el beneficio exclusivo de la humanidad.
    Por otro lado tampoco defiendo las acciones que dañan alguna vida, al contrario las considero una incongruencia en la búsqueda de la liberación total. Aquí debo señalar que en el artículo y en algunos comentarios se da a entender (o al menos yo entendí) que la facción que opta por las acciones directas ilegales suele dañar vidas, lo cual lo considero falso. De hecho es una cuestión que rara vez se haya visto en el movimiento de liberación animal y de la tierra.

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  9. Continúa

    Quiero agregar además, que en esta búsqueda de nuevas estrategias muchos movimientos (como los zapatistas)se han dado cuenta que una forma de cambiar el mundo es la política de cotidianidad. Es decir, asumir una forma de vida tal que sea una negación del poder en todo momento, haciendo que la forma siempre sea fondo de nuestros actos. Sin buscar ese momento glorioso después de la revolución en que cambie el mundo, sino hacer el cambio en cada paso, en cada día, en cada diálogo, en cada comida. De ahí que considero que un posicionamiento ético que guía nuestros actos en la vida diaria, como es un cambio en los hábitos de alimentación, de vestimenta o de consumo, es también una acción directa. Se vuelve un ruptura que no sólo niega la cultura de explotación, sino que nos afirma como sujetos de cambio real, continuo e inmediato. Aunque esto no lleve a un cambio total o a una revolución, es el camino mismo lo que representa el cambio.

    Resumiendo y reforzando algunas ideas que ya se expresaron antes en el foro:
    1. No considero que se deba excluir, tachar, desprestigiar ni abandonar las acciones ilegales ni a quienes las realizan en búsqueda de la liberación.
    2. Históricamente, ningún cambio significativo se ha logrado dentro de los márgenes de la ley ni desde el poder. O, no todo lo que las leyes dicen es moralmente adecuado.
    3. No apoyo en ningún momento los actos violentos, es decir, que causen daños a cualquier vida.
    4. Considero los actos cotidianos como una potente arma que hace el cambio real, aquí y ahora.
    5. Es de suma importancia fortalecernos en el ejercicio de esta cotidianidad vegana la cual es difícilmente atacable por la cultura de opresión y fácilmente llevadera.
    6. No olvidemos el debate y el diálogo que nos fortalece en la búsqueda de la liberación total.

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    1. Una disculpa, se subieron mis comentarios en orden invertido, el que inicia con "Parte 1" va antes que este.
      Gracias

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    2. Parte 1:
      Pare que se ha fomentado la discusión de una manera rica y eso me da mucho gusto, así que yo también quiero hacer una aportación.
      Durante los últimos tiempos las estrategias de los movimientos que desean lograr un cambio en la forma en que las sociedades (comenzando por los sujetos) han cambiado, o mejor dicho han madurado. Mientras antes se hablaba de tomar el poder para desde ahí cambiar las condiciones de opresión, la experiencia y el contacto con otras formas de lucha han demostrado que dicha estrategia lleva al fracaso. Por ello, muchos movimientos e iniciativas, actualmente (y otras desde hace bastante tiempo) han comenzado a buscar formas de "cambiar el mundo sin tomar el poder", como dice J. Holloway, a crear formas de anti-poder que logren desde abajo terminar con la opresión sin generar un nuevo régimen de violencia. En este sentido es que muchas estrategias pueden ser revaloradas y ampliado entonces el concepto de acción directa.
      La acción directa, como se ha mencionado puede ser "violenta" o no violenta. Es decir, que implique daños a otro ser sintiente o no, a pesar de ello, muchas de acciones que los medios y la ley califican de violentos (p.e. daño a la propiedad) no necesariamente dañan a los sujetos, e incluso pueden devenir en salvar una vida. Si se han tenido que romper unas cuantas leyes, así como unos cuantos objetos, no lo considero violento, ya que no estás dañando ninguna vida, sino todo lo contrario. Tal vez eso cause desprestigio entre muchas personas, pero al final, también modificar los hábitos alimenticios nos ha causado desprestigio, así como a muchas luchas se les ha jugado desde los medios masivos de información para tacharles de criminales. Por supuesto que estoy de acuerdo en que una de nuestras mejores estrategias es difundir nuestra idea como una mejor opción de vida (nótese que no quiero decir concientizar, porque ello implicaría automáticamente tratar al otro como inconsciente, cuestión que esta en contra de una relación de iguales como la que creo que es mejor llevar entre animales humanos y no humanos). Pero esa es sólo una expresión de la lucha, nunca se ha cambiado nada obedeciendo las leyes, de modo que no creo que quienes están allá afuera jugándose la libertad por salvar vidas deban detenerse en nombre del prestigio que tenga nuestra ética.
      Es por esto que no creo que una acción directa ilegal sea necesariamente violenta, ni mucho menos mala. Las leyes fueron creadas por quienes se colocaron en el poder y desde ahí guían la explotación. De ahí que aunque haya una ley de protección animal (bastante laxa),ésta excluye de protección a los gallos y a los toros, en nombre de una tradición. Y también es el aparato legal el que califica a los animales no humanos como propiedad, fortaleciendo el paradigma de tratarles como objetos y recursos utilizables para el beneficio exclusivo de la humanidad.
      Por otro lado tampoco defiendo las acciones que dañan alguna vida, al contrario las considero una incongruencia en la búsqueda de la liberación total. Aquí debo señalar que en el artículo y en algunos comentarios se da a entender (o al menos yo entendí) que la facción que opta por las acciones directas ilegales suele dañar vidas, lo cual lo considero falso. De hecho es una cuestión que rara vez se haya visto en el movimiento de liberación animal y de la tierra.

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    3. Parte 1:
      Parece que se ha fomentado la discusión de una manera rica y eso me da mucho gusto, así que yo también quiero hacer una aportación.
      Durante los últimos tiempos las estrategias de los movimientos que desean lograr un cambio en la forma en que las sociedades (comenzando por los sujetos) han cambiado, o mejor dicho han madurado. Mientras antes se hablaba de tomar el poder para desde ahí cambiar las condiciones de opresión, la experiencia y el contacto con otras formas de lucha han demostrado que dicha estrategia lleva al fracaso. Por ello, muchos movimientos e iniciativas, actualmente (y otras desde hace bastante tiempo) han comenzado a buscar formas de "cambiar el mundo sin tomar el poder", como dice J. Holloway, a crear formas de anti-poder que logren desde abajo terminar con la opresión sin generar un nuevo régimen de violencia. En este sentido es que muchas estrategias pueden ser revaloradas y ampliado entonces el concepto de acción directa.
      La acción directa, como se ha mencionado puede ser "violenta" o no violenta. Es decir, que implique daños a otro ser sintiente o no, a pesar de ello, muchas de acciones que los medios y la ley califican de violentos (p.e. daño a la propiedad) no necesariamente dañan a los sujetos, e incluso pueden devenir en salvar una vida. Si se han tenido que romper unas cuantas leyes, así como unos cuantos objetos, no lo considero violento, ya que no estás dañando ninguna vida, sino todo lo contrario. Tal vez eso cause desprestigio entre muchas personas, pero al final, también modificar los hábitos alimenticios nos ha causado desprestigio, así como a muchas luchas se les ha jugado desde los medios masivos de información para tacharles de criminales. Por supuesto que estoy de acuerdo en que una de nuestras mejores estrategias es difundir nuestra idea como una mejor opción de vida (nótese que no quiero decir concientizar, porque ello implicaría automáticamente tratar al otro como inconsciente, cuestión que esta en contra de una relación de iguales como la que creo que es mejor llevar entre animales humanos y no humanos). Pero esa es sólo una expresión de la lucha, nunca se ha cambiado nada obedeciendo las leyes, de modo que no creo que quienes están allá afuera jugándose la libertad por salvar vidas deban detenerse en nombre del prestigio que tenga nuestra ética.
      Es por esto que no creo que una acción directa ilegal sea necesariamente violenta, ni mucho menos mala. Las leyes fueron creadas por quienes se colocaron en el poder y desde ahí guían la explotación. De ahí que aunque haya una ley de protección animal (bastante laxa),ésta excluye de protección a los gallos y a los toros, en nombre de una tradición. Y también es el aparato legal el que califica a los animales no humanos como propiedad, fortaleciendo el paradigma de tratarles como objetos y recursos utilizables para el beneficio exclusivo de la humanidad.
      Por otro lado tampoco defiendo las acciones que dañan alguna vida, al contrario las considero una incongruencia en la búsqueda de la liberación total. Aquí debo señalar que en el artículo y en algunos comentarios se da a entender (o al menos yo entendí) que la facción que opta por las acciones directas ilegales suele dañar vidas, lo cual lo considero falso. De hecho es una cuestión que rara vez se haya visto en el movimiento de liberación animal y de la tierra.

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  10. Parte 1:

    Pare que se ha fomentado la discusión de una manera rica y eso me da mucho gusto, así que yo también quiero hacer una aportación.
    Durante los últimos tiempos las estrategias de los movimientos que desean lograr un cambio en la forma en que las sociedades (comenzando por los sujetos) han cambiado, o mejor dicho han madurado. Mientras antes se hablaba de tomar el poder para desde ahí cambiar las condiciones de opresión, la experiencia y el contacto con otras formas de lucha han demostrado que dicha estrategia lleva al fracaso. Por ello, muchos movimientos e iniciativas, actualmente (y otras desde hace bastante tiempo) han comenzado a buscar formas de "cambiar el mundo sin tomar el poder", como dice J. Holloway, a crear formas de anti-poder que logren desde abajo terminar con la opresión sin generar un nuevo régimen de violencia. En este sentido es que muchas estrategias pueden ser revaloradas y ampliado entonces el concepto de acción directa.
    La acción directa, como se ha mencionado puede ser "violenta" o no violenta. Es decir, que implique daños a otro ser sintiente o no, a pesar de ello, muchas de acciones que los medios y la ley califican de violentos (p.e. daño a la propiedad) no necesariamente dañan a los sujetos, e incluso pueden devenir en salvar una vida. Si se han tenido que romper unas cuantas leyes, así como unos cuantos objetos, no lo considero violento, ya que no estás dañando ninguna vida, sino todo lo contrario. Tal vez eso cause desprestigio entre muchas personas, pero al final, también modificar los hábitos alimenticios nos ha causado desprestigio, así como a muchas luchas se les ha jugado desde los medios masivos de información para tacharles de criminales. Por supuesto que estoy de acuerdo en que una de nuestras mejores estrategias es difundir nuestra idea como una mejor opción de vida (nótese que no quiero decir concientizar, porque ello implicaría automáticamente tratar al otro como inconsciente, cuestión que esta en contra de una relación de iguales como la que creo que es mejor llevar entre animales humanos y no humanos). Pero esa es sólo una expresión de la lucha, nunca se ha cambiado nada obedeciendo las leyes, de modo que no creo que quienes están allá afuera jugándose la libertad por salvar vidas deban detenerse en nombre del prestigio que tenga nuestra ética.
    Es por esto que no creo que una acción directa ilegal sea necesariamente violenta, ni mucho menos mala. Las leyes fueron creadas por quienes se colocaron en el poder y desde ahí guían la explotación. De ahí que aunque haya una ley de protección animal (bastante laxa),ésta excluye de protección a los gallos y a los toros, en nombre de una tradición. Y también es el aparato legal el que califica a los animales no humanos como propiedad, fortaleciendo el paradigma de tratarles como objetos y recursos utilizables para el beneficio exclusivo de la humanidad.
    Por otro lado tampoco defiendo las acciones que dañan alguna vida, al contrario las considero una incongruencia en la búsqueda de la liberación total. Aquí debo señalar que en el artículo y en algunos comentarios se da a entender (o al menos yo entendí) que la facción que opta por las acciones directas ilegales suele dañar vidas, lo cual lo considero falso. De hecho es una cuestión que rara vez se haya visto en el movimiento de liberación animal y de la tierra.

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  11. yo creo que cuanto mas violento sea el movimiento vegano menos posibilidades tiene de tener el mínimo éxito...

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En Mexican Vegan nadie es dueño de la verdad absoluta. Si te gustó lo que leíste, investiga al respecto, si no te gustó, investígalo de todas maneras. No somos los únicos veganos en el mundo por lo que no debes juzgarlos a todos por las cosas que decimos o pensamos en este blog. Gracias y... Go Vegan!
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