Thursday, April 14, 2011

Comer como los hombres.

Joshua Katcher
Mi hermano, quien estaba haciendo pininos por abandonar el consumo de animales bromeaba seguido diciendo que se estaba convirtiendo en "marica". Pero con el tono de alguien que te está confiando un secreto, aseguraba que "ya en serio", se había hecho muy malo en los videojuegos -shooters-, cosa que no le sucedía cuando comía carne.

Hace poco leí un excelente texto de Joshua Katcher, autor de la página "The Discerning Brute" y creo que vale muchísimo la pena leerlo, espero que lo disfruten, sobre todo los chicos. El original en inglés, aquí.

*Nota: también las imágenes pertenecen al texto original... soy una ratera.
*Nota 2: Las letras en verde son notas de Mexican Vegan, no pertenecn al texto original. Me gusta subestimar a las personas.

COME COMO UN HOMBRE

Esquire1
"COME COMO UN HOMBRE • Recetas de hombres para hombres"
Recién terminé de devorar un plato de maíz dulce asado bañado en aceite de pico de gallo, puré de papas a las hierbas con salsa de setas y brochetas de salchicha de grano con chalotes, cubos de manzana y calabaza a la plancha con salsa barbecue de maple.  Las proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos y fitoquímicos están corriendo por mi torrente sanguíneo, nutriéndome, construyendo músculo y dando mantenimiento a mis huesos, órganos y varios tejidos - especialmente el anexo masculino que requiere venas y arterias despejadas para llamar la atención. Sin embargo, esto no es suficiente para evitar ser desmasculinizado por mis alimentos.

HowMenEat
Al crecer e incluso como adultos, nos dicen frecuentemente que hagamos las cosas "como los hombres".

EatLikeManNotRabbit
"Come como hombre, no como conejo"
¡Sé un hombre! ¡Actúa como los hombres! Este fenómeno puede básicamente ser resumido como un llamado a endurecer, ocultar o enmascarar cualquier tipo de sensibilidad, a no mostrar señales de debilidad. He visto a un padre dar una reprimenda a su hijo que llora por una rodilla raspada: "¡Deja de llorar! ¡ un hombre!". He oído la historia de un amigo que a los seis años de edad, se quedó petrificado y llorando con el dedo en el gatillo mientras su padre le susurraba al oído con frialdad: "Sólo dispárale al maldito venado ¿No quieres ser un hombre?" El estoicismo, ese invaluable ideal griego de virtud podría ser uno de los estados de existencia más codiciados por el hombre civilizado. Imperturbable, indescifrable, perpetuamente inexpresivo y metódicamente efectivo. Y así pues, también debemos "comer como los hombres".

¿Cómo comen los conejos? Ellos mastican vegetación, cuidadosamente. Extrañamente, ningún hombre se queja al ser comparado con un conejo cuando a sexo se refiere. "Hacerlo como conejos" halaga la virilidad de un hombre, y aún así, vivir bajo una dieta que sostiene esa misma virilidad en el conejo es motivo de burla. En su lugar, consumimos animales enteros con las supersticiosas esperanzas de apropiarnos de sus fuerzas. La portada del mes de septiembre de 2009 perteneciente a la revista Esquire proclama "Come como un hombre" y nos lleva a un reportaje de 16 páginas titulado "Cómo comen los hombres". Es un completo festín de carne. Una fiesta de fraternidad (esas reuniones universitarias de machos norteamericanos) llena de queso, huevos, envuelta en tocino y bañada en sangre. Desde Pollo Marinado a la Coca-Cola hasta salsa de tres carnes con hueso, e incluso Jujubes (dulces de grenetina):

“La gente lloriquea porque algunos de ellos están hechos de caballos muertos… pero no saben el secreto más oscuro que los que comen Jujubes: al consumir caballos muertos estamos tomando su poder y virilidad, haciéndolos nuestros. Comer Jujubes es como comer polvo de cuerno de rinoceronte o pene de foca, pero sin las engorrosas ramificaciones políticas  y las molestias burocráticas. ¡Hey! Solo es dulce... un dulce que puede ser comido en plena calma, sin la recriminación de las esposas o fanáticos de la salud… Comeremos nuestros Jujubes… en completo silencio, haciéndonos más fuertes,  hasta que un día nos levantemos como el estruendo de miles de esos caballos muertos, nuestras panzas atiborradas con sus almas y gelatina, nuestros dientes manchados con su sangre, galoparemos sobre sus campos libres de pesticidas como un ejército de furiosos sementales, una vez más, como caballos. – Chris Jones “El único dulce que un hombre debería comer” Revista Esquire Septiembre 2009
Así que muchos hombres temen ser vistos como compasivos. Porque en un nivel más profundo, son la lógica y la objetividad las que están en riesgo debido a las emociones, y es por ello que se controlan a sí mismos. O al menos, así es como comúnmente se percibe. Las emociones están lejos de ser lógicas, no puede ser medidas o codificadas. No hay un mercado de valores emocional o índice del bienestar ¿Cómo podría uno medir la compasión, el amor, el odio o la indiferencia? Como nuestra comida, los animales no pueden ser vistos por la mayoría de los hombres como seres sintientes, son unidades de producción; siendo tales, pueden ser controlados, manipulados, desprovistos de identidad y consumidos en su totalidad.
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El vegetarianismo tal vez ocupe un lugar alto moralmente hablando, pero entre los hombres es considerado, si bien no una cosa de niñas, sí una cosa afeminada; un régimen anémico para almas sensibles que subsisten con comida para conejo y tofu sabor pavo. Mientras tanto, el comer carne persiste como una insignia de masculinidad, como si el músculo tuviera una generosa dosis de testosterona con la agresividad necesaria para asesinar a un mamífero, escalando su camino por la cadena alimenticia” – Holly Brubach  Blog del New York Times, 9/3/2008
¿Es la masculinidad un obstáculo para la sustentabilidad? La compasión, la piedad, la empatía y similares, son banderas rojas que alertan a otros, diciéndoles que cedes bajo el peso de la empatía. El avance y la conclusión de un trabajo se ponen en peligro cuando las emociones entran a la ecuación. Los hombres en esta cultura  a menudo se esfuerzan por carecer de emociones, porque el valor de un hombre se mide por su capacidad para hacer el trabajo. Disparar a los animales. Llevar el pan a casa. Lanzar un misil. Cortar la cabeza de un gato para observar, objetivamente, el funcionamiento de la misma. Por supuesto, las mujeres también participan en estas actividades - en una escala más pequeña - pero vivir en una cultura patriarcal coloca la fuente de poder en las definiciones tradicionales de la masculinidad. Pocos argumentarían que el estereotipo de que las mujeres están más en contacto con las emociones se basa en una falacia total y algunos hasta podrían decir que las feministas luchan increíblemente en contra de la discriminatoria creencia de que las emociones actúan en perjuicio de la efectividad.

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"SOLO PARA HOMBRES •  ¡'Masculinas' es la palabra para describir estas abundantes sopas! ¡Pero señoritas, ustedes las disfrutarán también!" Sopa de carne Campbells ¿Alguien notó que la mujer rubia no tiene piernas?

Los hombres comen poder. Comen cosas que ellos aspiran a ser: músculo. Es una relación delirante y también destructiva. Para empeorar las cosas, las dietas altas en carnes y lácteos han sido relacionadas con una calidad pobre de esperma y disfunción eréctil*. Vaya, eso no es muy varonil; convertirte en un héroe que considera las implicaciones personales y globales de criar y consumir animales para alimento y que actúa para hacer algo al respecto, sí lo es.

Allan Benton de Smokey Mountain Country Hams (en su entrevista con Esquire) remata el artículo con la frase "Yo tomo mi Crestor -medicamento para controlar el colesterol-, igual que todos".

Yo no, Allan. Yo no.
* De Come hasta la impotencia del Dr. McDougall
1) Ma RC, So WY, Yang X, Yu LW, Kong AP, Ko GT, Chow CC, Cockram CS, Chan JC, Tong PC. La disfunción eréctil, antesala de enfermedades coronarias en la diabetes tipo 2. J Am Coll Cardiol. 2008 May 27;51(21):2045-50.
2) Kloner RA.  Disfunción eréctil: el antecedente de eventos cardíacos adversos mayores en el paciente diabético. J Am Coll Cardiol. 2008 May 27;51(21):2051-2.

6 comments:

  1. Es super curioso como la mentalidad gringa acerca del hombre y su poder viril transpasa fronteras y comienza a ser aceptada por estos lares. En mi casa, yo crecí viendo a mi madre torcerle el pescuezo a los pollos, deshuezar carne y limpiar "tripitas para menudo". Mi padre en cambio, mandaba su coche a la agencia para que le cambiaran el aceite o le checaran cualquier ruidito. Llamaba al electricista para cambiar un foco o al plomero para cualquier goterita. No me extraña que ahora a mi me guste la cocina y no sepa cambiar el empaque de una llave de agua.
    Por cierto me perdí un momento en la lectura cuando escriniste "unidades de producción; siendo tales, pueden ser controlados, manipulados, desprovistos de identidad y consumidos en su totalidad". Creí por un momento que estabas hablando de como ven las mujeres a su marido (JAJAJA), cuando éstos han caido en la trampa: "Yo tengo a tus hijos, tu trae el sustento a la casa".

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  2. :P Bueno, yo no lo escribí, supongo que en inglés debe tener más sentido, jajajaja.

    :( Prometo mejorar mis traducciones, aunque a veces me preocupa modificarlas al grado en que, aunque la idea sea la misma, el texto ya no sea el del autor.

    Yo sí crecí en casa de carnívoros que actúan y se comportan como los que describe este artículo. Creo que lo más bonito que le escuché decir a un chico fue: "ya lo pensé bien y dejaré la carne porque los animales sufren por mi culpa". No quiero caer en esa situación de vegano = bonito/atractivo, pero él sí se ve mucho mejor ahora que la ha dejado.

    Quién sabe, después de todo puede que sí seamos lo que comemos.

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  3. Fabuloso que te encontré Comeyerbas, GRACIAS POR HACER LO QUE HACES Y ESCRIBIR LO QUE ESCRIBES! has avanzado mil años en tu ruta karmica! soy vegana hace un año, vegetariana hace 20, ex de varios carnivorotes! y madre de una veganita de 15 (por conviccion no por imposicion mia), aunque me metieron la carne a la boca desde la mas tierna infancia siempre presenti que algo no iba bien con eso, te hacen ver cuentos y peliculas de animalitos y las fabulas de Esopo y todo eso y al mismo tiempo se las arreglan para convencerte de que matarlos cruelmente y comertelos es tan normal como respirar y que no hay que cuestionarselo, que pinche esquizofrenia no? A mi edad todavia mi anciana madre me dice que estoy bien loca por no comer carne jajaja que me voy a desnutrir y a convertirme en una vagina gigante (recuerdando ese capitulo de South Park, lo que es la ignorancia y la ceguera! la quiero mucho pero eso no le quita lo extraviada a esa carnivora entrañable.

    Buena noticia que los gringos empresarios de Iowa y anexos se empiezan a preocupar por lo que pueda pensar la gente de ellos....

    Vamos lento pero seguro.....

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  4. ¡¡Órale Gaby!! Me hiciste sacar la lagrimita :'D

    Jaja, sí, recuerdo ese capítulo "He is turning into a giant Pussy". Por lo menos expusieron la hipocresía de sentirte mal por un animalito y seguir comiéndote a otro.

    Ojalá no tuviéramos que esperanzarnos en el incrementalismo, ojalá la gente reaccionara inmediatamente a una verdad tan simple como que la mayoría de los animales que consume y con los que convive, son sintientes y tienen intereses en seguir viviendo.

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  5. Luego los hombres se quejan de que viven menos. Je,je.

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  6. Q rico es leer tu blog comehierbas xD y ese Josua q wapo! es vdd los hombres tmb cambian cundo se hacen veganos, mi esposo se ha puesto mas atractivo y respecto a lo viril de comer carne prefiero un hombre con mas salud y compasión =)

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