Wednesday, June 1, 2016

Vivir sin agua: una razón poderosa para dejar de alimentarse con animales

Julia no lo sabe, pero dibujó a mi gata Albóndiga sin conocerla
¡Y hasta le agregó una patita de más!

Tuvimos una semana y media sin agua. Ya saben, de esos días en que uno se asea con una toalla húmeda, frotando las partes menos mugrosas al principio y las más olorosas al final. Luego llegó la pipa de agua, pagada con la escasa cooperación vecinal. Le di mis últimos cincuenta pesos al señor que respetuosamente apodamos Don Chismes, un vecino mirón cuya chismosidad contribuye a la seguridad de nuestro humilde muladar... excepto cuando alguien se metió a mi departamento, ahí sí no salió corriendo para ver quién era.


Escuché al resto de moradores en nuestro edificio de papel coordinándose en familia para llenar muchas cubetas a la vez.


- ¡JOANAAAAAA! ¡JOANAAA DEJA ESE CELULAR Y LLENA ESOS BOTEEEES! ¡JOANAAAAAAAaaaaaAAAAaaaaaAAAAaa!

- ¡Ash mamáaaaaaAAAaaaaaAAAAaaa! ¡YA lleneé doooooOOOOOoos!
- ¡Pues llena otro! ¿o qué? ¿no te piensas bañar hoy?
- ¡NO!... ¡aaay, aaayy, no me pegues!

Ignoré como todos la cotidiana violencia intrafamiliar y pensé en qué me daría menos cosa: orinar en el retrete que llevaba tres días sin agua o en el cuadro de la regadera. Mientras tomaba una ducha de jicarazos, trataba de mantener el equilibrio dentro de un balde que puse bajo mis pies para recic
lar tanto líquido como fuera posible, pero desde pequeña sufro de pie de tamal. A pesar de todo, mi situación no es difícil comparada con la de una apabullante mayoría. Tan solo en nuestro país 90 millones de personas sufren de escasez severa de cuatro a seis meses al año [1], sobre todo en el norte.

***

Yo podría ver a toda la raza humana extinguirse mientras se golpean unos a otros con calcetines rellenos de canicas, aunque eso es porque yo no tengo alma ni planes de dejar descendencia en este mundo (Satanás me libre). Pero vaya, incluso a aquellos que gustan de comer cadáver destazado tendrán algún interés en, no sé ¿seguir vivos? ¿no orinar piedras? ¿poder bañarse al menos una vez a la semana? ¿dejar un futuro seguro para sus hijos y sobrinitos si es que los tienen? El agua es un recurso vital, la necesitamos para realizar funciones orgánicas y en la producción de nuestros alimentos. La agricultura y la ganadería utilizan el 69% de los recursos hídricos de todo el mundo, contra 12% del uso doméstico y 19% que ocupa el sector industrial [2].

Esto tampoco se trata de quitar culpas merecidas: nosotros también ponemos nuestro granito de arena cuando la desperdiciamos en el hogar o en la vía pública. Y ni se hable de la contaminación en ríos, lagos y mares. Sin embargo, no hay manera de negar lo que es tan evidente a todas luces: la industria cárnica es un monstruo que consume recursos naturales a pasos agigantados.



El ganado y el agua 

  • El uso primario es para mantener a los animales con vida hasta que estos sean sacrificados: una vaca de 200 kilos puede requerir de 21.8 hasta 28.7 litros de agua al día si las temperaturas del lugar en el que se encuentra son muy altas. Una de 680 kg utiliza de 44.1 a 102.3 litros. Aquellas que están lactantes ocupan hasta 126.8 litros de agua; mientras que 100 gallinas de engorda ocupan de 33.1 a 62 litros diarios y las ponedoras de 13.2 a 50.5.
  • La cantidad de agua destinada a la limpieza y enfriamiento de los animales varía según el tipo de instalaciones en donde se encuentren. Si la cría es intensiva, como la ganadería industrial, entonces se utilizan cantidades más considerables de agua; si la cría es extensiva, ellos procuran su propia comida en grandes áreas de pastizal, entonces se requiere menos agua. Por otro lado, la cría intensiva ahorra en el mantenimiento fisiológico de los animales, pues al confinarlos a un espacio donde no pueden moverse estos beben menos agua. Se cree que al menos 6,542 km3 anuales son utilizados para cubrir los servicios del sector pecuario.
  • Según la FAO, quienes hacen las políticas de uso de agua solo consideran los puntos anteriores, en consecuencia "el sector pecuario no suele incluirse entre los principales responsables del agotamiento de los recursos hídricos". En los mataderos de animales de carne roja (vacunos y búfalos) se estima un uso anual del 0.010 a 0.24% del agua a escala mundial. En los mataderos de aves de corral se estima un 0.05%. En las curtidurías (donde se trata la piel) se estima un 0.008%. 
  • A pesar de todo, el consumo de agua no es el problema con mayor impacto ambiental de la industria de la carne, sino la cantidad de contaminantes que se descargan de la elaboración de sus productos. Los desechos del ganado tienen un alto contenido en nitrógeno, fósforo, metales pesados, residuos de medicamentos y patógenos que al entrar en contacto con el suelo y los cauces de agua representan una grave amenaza para los ecosistemas locales.
  • La producción de piensos para alimentar a los animales del sector pecuario ocupa grandes extensiones de tierra, el impacto ambiental aumenta cuando muchos de estos cultivos necesitan ser adicionados con nutrientes y por lo tanto, transportados largas distancias. La designación de recursos hídricos depende de la ubicación de estos sembradíos, aquellos localizados en zonas áridas necesitarán mayor infraestructura. Se estima que el sector pecuario representa un 45% del presupuesto global de agua usada en la producción de alimentos [3]


Los ecosistemas ribereños son aquellos que conectan sistemas terrestres y acuáticos, en ellos suelen habitar un gran número de especies. El recuadro de arriba muestra la sucesión de cambios que sufren estos hábitats cuando se convierten en lugares de pastoreo.  El nivel freático, que es la capa superior de una masa de agua subterránea, disminuye y provoca que las raíces de las plantas ribereñas queden suspendidas en suelos más secos. Entonces comienzan a surgir nuevas especies de vegetación que no son tan eficientes para detener la erosión provocada por la corriente. Cuando los márgenes de la cuenca colapsan por la gravedad el terreno deja de ser apto para almacenar grandes cantidades de agua, mermando la disponibilidad del líquido en la zona. Imagen de La larga Sombra del Ganado [4].

Entonces el cuadro es más o menos este:

Criamos a millones de animales ➔ sembramos grandes porciones de tierra con cereales y oleaginosas (comestibles para el ser humano) para alimentarlos ➔ destinamos gran parte de los recursos hídricos para mantenerlos con vida y producir su pienso ➔ los asesinamos ➔ destinamos más recursos hídricos a la producción de los cortes y sus derivados ➔ los comemos, acompañados de más cereales, leguminosas y vegetales...


Cuando bien podría ser así:


Criamos a millones de animales ➔ sembramos grandes porciones de tierra con cereales y oleaginosas (comestibles para el ser humano) para alimentarlos ➔ destinamos gran parte de los recursos hídricos para mantenerlos con vida y para producir su pienso ➔ los asesinamos ➔  destinamos más recursos hídricos a la producción de los cortes y sus derivados ➔ los comemos, acompañados de más cereales, leguminosas y vegetales...



Pero ni modo que deje de comer (insertar parte o excreción de cualquier animal)...

Ni mi quesito oaxaca. Además, mis hijos y sobrinitos me caen mal, la verdad me gustaría verlos luchar a calcetinazos. ¡La economía! ¡que alguien piense en la economía!... Sí, bueno, también está eso. Pero créanme, es muy probable que todos vivamos las consecuencias de sus elecciones alimentarias incluso antes de que la huesuda se los lleve gentilmente (como piensan que pasará).

Hoy circula por internet un documento supuestamente filtrado y publicado por el portal Wiikileaks, Tour D'horizon with Nestlé: forget the global financial crisis, the world is running out of fresh water*, un comunicado entre Nestlé y distintas divisiones del gobierno de Estados Unidos. D
ata del 2009 y en él la empresa advierte sobre una inminente escasez mundial de agua que se avecina para el año 2050, calificándolo como un problema mucho más preocupante que la actual crisis financiera, el agotamiento del petróleo o el calentamiento global. Señala como principal causante a la ganadería industrial, mencionando que una sola caloría de carne requiere 10 veces más agua que una caloría de cultivos [4].


Pero desde 2002, organizaciones no lucrativas vaticinaban que para 2025 cientos de millones de personas enfrentarían insuficiencia severa de agua y un alza significativa de precios en los alimentos, siendo más notorio en los países en desarrollo [5]. No ha sido precisamente un secreto, pues; más bien nos gusta hacernos majes.




Guerrero es uno de los estados más afectados por la sequía. Fotos: Cuartoscuro.

Agreguemos a la predicciones ominosas el clima árido de México, predominante en al menos 52% del territorio nacional. Esto lo hace más susceptible de sufrir sequías; dichos episodios suceden cada dos décadas y en 2009 se presentaron los primeros brotes del actual: incendios forestales, la muerte del ganado (hasta 3,000 vacas por año) y la pérdida de cultivos como maíz y frijol, con la consecuente alza de precios de la canasta básica [6].

Ya comienza a hablarse de plantas desalinizadoras, instalaciones especializadas en remover los minerales de aguas salobres y de mar. El proceso es muy costoso, además de involucrar altas emisiones de gases invernadero y la creación de desechos que incluyen sustancias tóxicas y cancerígenas para algunos animales, como el cloro. No olvidemos que estamos hablando de extraer agua del océano, esto sin duda causaría un impacto negativo en las especies que habitan en él [7, 8]



***

Es un hecho es que quienes pagan los platos rotos son los menos culpables. Los animales lo hacen siendo torturados y asesinados, mientras que millones de personas en situación de pobreza son las víctimas inmediatas de la escasez y falta de alimento. Se suman a los anteriores las futuras generaciones, les esperan tiempos muy duros. Y todo por la autocomplacencia y testarudez de quienes llegaron antes.

Tour de Horizonte con Nestlé, olviden la crisis financiera global, el mundo se está quedando sin agua potable



Fuentes:


1. Mesfin M. Mekonnen, Arjen Y. Hoekstra, Four billion people facing severe water scarcity Science Advances  12 Feb 2016: Vol. 2, no. 2, e1500323 DOI: 10.1126/sciadv.1500323

2. "AQUASTAT - FAO's Information System On Water And Agriculture". Fao.org. N.p., 2016.   Última actualización: Septiembre 2014  http://www.fao.org/nr/water/aquastat/tables/WorldData-Withdrawal_eng.pdf Web. 31 May 2016.
3. Steinfeld et al. La larga sombra del ganado, problemas ambientales y opciones FAO y LEAD, 2006, p. 87-198.
4. "Cable: 09BERN129_A". Wikileaks.org. N.p., 2016. Web. 31 May 2016. https://wikileaks.org/plusd/cables/09BERN129_a.html
5. Mark W. Rosegrant, Ximing Cai, Sarah A. Cline, Global Water Outlook to 2025: averting an impending crisis, IFPRI y IWMI Septiembre 2002
6. Esparza, Miguel, La sequía y la escasez de agua en México. Situación actual y perspectivas futuras Secuencia Revista de historia y ciencias sociales, núm. 89, mayo-agosto, 2014, pp. 193-219 Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora Distrito Federal, México
7. Lattemann, S. (2016). Seawater desalination - Environmental impacts. Paua.de  http://www.paua.de/Impacts.htm Web. 1 Jun. 2016
8. Cooley, H., Ajami, N., y Heberger, M. (2013). Key Issues in Seawater in California, Marine Impacts. Pacific Institute

Thursday, March 3, 2016

Con los pies en la tierra: descubriendo cuántos veganos hay en México

Ilutsración: Julia Díaz
ILUSTRACIÓN: JULIA DÍAZ

Antes que nada ¿recuerdan por qué se hicieron veganos?

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Algunos hacemos activismo según lo que aprendemos y observamos en el entorno, o bien, tratamos de emular procesos que se llevaron a cabo en otro país o momento de la historia para que surtan los mismos efectos en los nuestros. Tiene sentido, la intuición nos diría que parece lo más lógico ¿pero está funcionando? ¿qué pruebas tenemos registradas hasta el momento? Fuera de anécdotas con personas cercanas o experiencias propias, creo que ninguno de nosotros las tenemos.

En uno de los ensayos que vienen dentro del libro La Ciencia, su método y su filosofía, Mario Bunge propone que si lleváramos a cabo todas las actividades humanas asistidos por el método científico, lograríamos hacerlas más eficientes. Conocer la realidad de las cosas nos permite modifcarlas e incluso predecir las consecuencias. Eso sí, esto no implicaría que viviríamos más felices o satisfechos. La ciencia se desafía a sí misma todo el tiempo; en sus terrenos ninguna afirmación es una verdad absoluta hasta que los emisores la someten al escrutinio público y objetivo. Viviríamos bajo la zozobra de derribar nuestras propias creencias una y otra vez.

¿Pero por qué nos da tanto miedo? La sociedad, la familia y los memes de internet son inclementes con los errores. Creemos que desacertar significa una larga caída en el abismal pozo de la estupidez y la humillación, de donde no podremos salir nunca. Si, como en un experimento, viéramos los fallos como oportunidades para discriminar nuestros métodos y probar otros a fin de evolucionar, no seríamos tan aferrados a la hora de probar que yo estoy bien y tú estás mal. Quizás todos cooperaríamos con estos ensayos porque la verdad sería nuestra meta, no avergonzar o demeritar el esfuerzo de otros.

Pienso que los problemas que causa y sufre la humanidad no se van a resolver únicamente con una ideología del deber ser (en la cual, por cierto, yo creo). Sí, todos deberíamos de ser amables con todos, sí, está mal robar, lastimar, ser abusivos y permitir las injusticias. Sí, ni siquiera debería existir la necesidad de decirle a alguien que torturar y asesinar a un infante de siete meses de edad simplemente porque es un cerdo, es algo terrible. Pero henos aquí, viviendo en este mundo, con gente que acapara, mata o peor aún: que es completamente indolente al respecto. Que está consciente de lo que hace y elige continuar. Más allá de clasificarlos como buenos o malos, creo que les debemos a ellos y a los animales estudiar los procesos que los llevaron hasta ese punto, y que pueden ser muchos y de cualquier índole: culturales, económicos, políticos o geográficos.

En fin... supongo que todo esto terminará conmigo diciendo ¡Tuiii tui tuiii! ¡Todos valemos miiil! ¡Seamos veganos amigableees! ¡Todas las perspectivas son importantes porque así atraeremos a todo tipo de personas y seremos muchos máaaass! ¡Tuiii tuii! ¡Unicorniooos! ¡Carameloooos! Lo que hasta cierto punto es verdad, aunque ahora que he convivido con tantísimos veganos de carne y hueso, decidí que yo voy a dar mis esfuerzos a aquellos que tienen una visión más pragmática; enfocada verdaderamente en ayudar a los animales que están encerrados hoy y a aquellos que, con suerte, dejarán de existir en un mundo de opresión el día de mañana. No me interesan las bravuconerías ni las demostraciones de pureza o superioridad.



Elaborando el Censo Vegano en México 2016

Todo surgió a partir de una pregunta: ¿cuál es la manera más eficaz de comunicar información sobre veganismo? Un modo de saberlo sería ver qué tipo de datos son los que empujaron a la gente a ser vegana y cuáles fueron los canales y las fuentes. Pero también necesitábamos conocer a esas personas y las características que tienen en común (además de no consumir ni explotar animales).

Creemos que las tiendas, restaurantes y establecimientos que ofrecen productos y servicios sin animales podrían estar desempeñando un papel más importante en la densidad de la población vegana y no al revés; es por eso que también verán preguntas como ¿Cuánto tiempo llevas siendo vegano? y ¿Qué tanto trabajo te cuesta conseguir productos veganos como alimentos procesados, ropa o calzado?; así como otras elaboradas especialmente para brindar información útil a negocios y emprendedores. Habrá que esperar los resultados finales, de momento, estamos buscando a un profesional calificado que nos ayude a interpretarlos.

Unos atolondrados sugirieron que el Censo Vegano se les hacía muy sospechoso y que era una forma de controlar el movimiento. Híjoles, no quería decir groserías pero: no mamen. Somos dos veganos asalariados que rompieron su cochinito para pagar una encuesta en línea cuya función es hacerles preguntas que responderán de manera anónima. Si quisiéramos lucrar con esos datos no los haríamos públicos. Cualquiera que desee saber más puede acercarse y resolver sus dudas. ¿Que tiene fallas? Pues sí, conforme más personas comienzan a resolverla han estado saliendo a flote. No nos azotamos, ya estamos tomando notas. Buscamos la mejoría y nuestro motor principal es la misma razón por la que decidimos ser veganos: los animales. Nos urge —más a ellos— cambiar su vida y la manera en que la gente los percibe.

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¿Les da curiosidad saber cuántos veganos existen en nuestro país y en qué estados están distribuidos? ¡Ayúdenos a difundir este censo! O bien, si como una cortesía entre comehierbas quisieran participar en el experimento, se los agradeceremos mucho. Prometemos hacer buen uso de los resultados y compartirlos con todos ustedes de manera permanente

Agradecimientos especiales a Gustavo Olvera, activista veterano y cofundador del Santuario Libres al Fin!; y a Julia Díaz, una artista vegana que me permitió mancillar su hermosa ilustración con este texto bananero.

Friday, February 26, 2016

Santuario Libres al Fin!: Documental

En la entrada anterior prometí más información y material visual sobre el Santuario Libres Al Fin!. Bueno, pues ya está listo el primero documental corto que hicimos en Vegan Police. Y con "hicimos" me refiero a que Memo hizo casi todo el trabajo de edición mientras yo preguntaba ¿Yaaaaa? ¿Ya estáaa? ¿Yaaa? ¿Ya acabasteeee? ¿Y ahorita? ¿Y AHORITA YAAAAA? ¡¿YA ESTÁ LISTO?! ¡¿YAAAA?!

Fue gracias a esa ardua labor chingativa que después de cinco renderizados de ocho horas cada uno, quedó lista esta pequeña cápsula que contiene momentos que nos dieron mucha alegría e iluminación. Si me permiten spoilearlos, en alguna parte Eli Hernández, cofundadora del santuario, dice que una visita a este lugar cambia la vida de las personas de manera radical, sean veganos o comecerdos. Y es verdad. Es increíble, pero ver a estos animales siendo realmente felices tuvo un efecto mucho más entrañable y podría decir que hasta estresante de una buena forma, que verlos vapuleados, detrás de jaulas o en mataderos. Nos contagiaron con la urgencia de hacer algo útil por ellos, acciones que verdaderamente impacten la manera en que el resto de la sociedad los percibe.

Claro, también aprendimos que las ganas de hacer las cosas no son suficientes. Necesitamos un enfoque más pragmático, destinado a obtener resultados y a mejorarlos . Tenemos un nuevo proyecto inspirado por este viaje y por todas las cosas que razonamos al respecto; queremos conocer más a los veganos de México, así como las razones que los llevaron a hacer el cambio a una vida menos cruel. Ellos son la consecuencia que deseamos en el resto de la gente; son, por así decirlo, el final feliz de una reflexión sobre sus acciones.

Así que, mis queridos compatriotas veganos, quiero saber mucho más de ustedes, espero que a finales de este mes o principios del siguiente pueda platicarles de lleno qué estamos planeando. Mientras tanto, he aquí el video : )




Monday, December 28, 2015

Regresando de Monterrey

...Y feliz año nuevo. Creo que esta es la primera vez que escribo en estas fechas.

Visité con mi amigo Memo el Santuario Libres al Fin, en Monterrey. Trato de no parecer muy cursi cuando describo lo que significó para mí esta experiencia, pero sí me permitiré decir que fue una de esas que te cambian la vida. Ahora que pude convivir con los chivos Paco, Loko y Malcom, cuesta más trabajo pensar que el platillo más popular de la región sean los infantes de su especie. Estos seres reúnen todas las características que le atribuimos a una persona; se han adaptado a un mismo ambiente de diferentes maneras, han logrado relacionarse entre ellos y con otros individuos, como los humanos, las ovejas y los cerdos. Cada uno tiene la capacidad de entender el mundo de una forma que nosotros desconocemos.

Resuelvan el misterio ¿quién hizo el photobomb a quien? ¿mi dedo a la cabra Malcom o la cabra Malcom a mi dedo? Gracias por heredarme tus habilidades fotográficas, mamá, o mejor dicho, "la mujer que solo retrata pies".

Cosas del más pa'llá y el más acá 

Monterrey es más o menos como el DF, tiene zonas bonitas y limpias, otras bien gachas y mugrosas. Con la gente sucede lo mismo, unos amables, otros gruñones. El clima es seco, muy caluroso, la inversión térmica debe estar a todo dar porque desde lo alto del hotel se observaba la nata de smog que cubría la ciudad. No vi gente retozando en las áreas verdes de los parques ni perros siendo paseados. Tienen su versión de +Kota, se llama La Jungla de Timo, hay animales tristes encerrados en sus aparadores, está involucrada en la venta de fauna silvestre y otros escándalos de maltrato. Estas tiendas son rincones de terror sin importar cómo se llamen. El centro huele a carne asada y, ya sea pintadas en paredes o impresas en pendones, hay imágenes de cabritos cortados en canal por todos lados. También se encuentran ahí los mejores restaurantes veganos y los activistas más comprometidos que he conocido —para ser justos, no salgo mucho... pero sí son buenas personas y les baja agua del tinaco (son listos, pues)—.

El día de llegada fue un poco pesado, nuestro vuelo se atrasó y la carretera que salía del Aeropuerto tenía a los carros avanzando a paso de oruga; un vehículo pequeño se había metido debajo de un trailer y estaban ocupando tres carriles. Nos dijo el chofer que diariamente ocurrían al menos tres accidentes graves, este que pasamos se veía aparatoso, ojalá nadie se haya petateado. El conductor era gordito y sonriente, contó que hace unos años estaba muy inseguro por allá, había cadáveres colgando de los puentes a plena luz del día; a esas mismas horas, cuatro encapuchados le robaron su carro a mano armada.

‑Yo me estacioné y vi todo el lugar lleno de gente. Después de que se llevaron mi carro, la calle estaba vacía... Yo no sé si se mataron entre ellos o un grupo mató al otro, pero afortunadamente estos días ya está más tranquilo.

Platicó del ataque al Café Iguana, un antro de música chipocluda. Se rumora que los dueños se negaron a pagar derecho de piso a un grupo delictivo y como represalia, su legendario cadenero y tres personas más fueron asesinadas. De cómo un ranchero con habilidades de cazador se atrincheró en su propiedad y enfrentó a un comando de Zetas que querían despojarlo de ésta, matando a cuatro y dejando a dos malheridos; falleció durante la confrontación y se convirtió en un héroe local. En un sitio así parece difícil que hayan personas dedicadas a promover el veganismo, y aún más sorprendente, que sean eficientes en ello.


Como en todo, hay cínicos y quienes hacen cosas bellas.
No sé qué calles son esas, es un milagro que haya podido regresar.

Santuario Libres al Fin!

Adhara Talamantes y Gustavo Olvera, dos miembros fundadores de Revolución Animal AC, colectivo que hizo posible la existencia del santuario, nos recogieron frente a un HEB, que es como un Walmart. Afuera había pilas grandísimas de bolsas con carbón, es una tradición casi obligatoria asar carne cada fin de semana. Nos subimos a un carro de animalistas: calcomanías veganas y antitaurinas pegadas en la parte trasera y una alfombra de pelo de perro (y asumo que otras especies) en el asiento. Comenzamos a sentirnos como en casa.

Al llegar, nos recibieron Blanka Alfaro, Coral González y Jesús (Chuy) Carrillo. Blanka es la Coordinadora de Comunicación en Latinoamérica para la organización Mercy for Animals. Coral y Chuy comenzaron como voluntarios y ahora, según sus propios compañeros, se han vuelto indispensables en el manejo del lugar. Había muchos perros, de los más felices que he visto, recuerdo al enorme y noble Dante, a Vaga, que ladraba si no la acariciabas, a la tierna y diminuta Duna y las entusiastas cachorras pitbull, Lynyrd y Skynyrd. Muy a lo lejos se percibía una sombra pequeña y misteriosa.

‑Ese es Cleveland- nos dijo Adhara-, hay que tener cuidado porque muerde y es sigilosillo, mejor pásense para acá.

Nosotros nos reíamos con los canes y sus brincos, hasta que Adhara nos volvió a recordar "no, en serio, muévanse para acá porque los va a morder". No habían pasado más de treinta segundos y en efecto, Cleveland estaba detrás de nosotros, observando silencioso, nunca lo escuchamos acercarse. Hay dos cosas que jamás enfrentaría en la vida: una madre enojada y un burro ninja. Después todos nos acomodamos alrededor de una mesa. Los moscos nos picaban pero no nos importó, fue una plática muy cálida y esclarecedora.

‑Uno pensaría que hay que ser muy sensible para emprender un proyecto como este, pero yo creo que es todo lo contrario —platicó Gustavo—, hay que tener la mente fría. No queremos hacer un refugio que se llene de animales a los que no podemos mantener, sino un centro educativo donde la gente pueda construir un vínculo con ellos.

En ese momento parecía buena idea escribir los nombres sobre la foto y no aquí abajo.

Chuy es el constructor oficial del Santuario y muchas de las estructuras que resguardan a sus residentes las hizo él. Junto con Coral, ideó un programa de voluntariado en el cual los interesados responden un formulario que les permite conocer sus aptitudes. Entre risas nos dicen que todos quieren trabajo como apapachadores de animales, pero pocos están dispuestos a cavar pozos para los corrales o limpiar excremento.

Sin importar quién, todos tomaban la palabra de manera muy segura y elocuente. Es evidente que lo han hecho durante mucho tiempo. Blanka habló sobre María, una gallina de granja de libre pastoreo a la que rescataron cuando estaba siendo atacada por las otras aves. Aunque no estuviera enjaulada, era forzada a producir más huevos de los que era capaz, su cloaca se bloqueó y la sangre atrajo a sus compañeras, que a diferencia de aquellas gallinas en las granjas de batería, aún conservaban sus picos. Los animales, al igual que los humanos, actúan de manera diferente cuando están hacinados y son sujetos a estrés constante.

María falleció tiempo después. Y con ella se han ido otros.

Al día siguiente, muy temprano, conocimos a Eli Hernández; era su turno para atender a los animales y comenzó por preparar los desayunos. Contó la  historia de Wicca, quien saltó de un camión que la llevaba rumbo al matadero. Estuvo en un hogar temporal hasta que finalmente pudieron traerla a este terreno. "El alimento común para cerdos es muy malo, está hecho para engordarlos y no para procurarles una buena salud; entonces Wicca y Teo se alimentan con comida para caballo". Modificada para tener un peso que su esqueleto no soporta, Wicca presenta problemas en sus articulaciones. Eli, fotógrafa de profesión, lavó cuidadosamente el lodo de las pezuñas de la cerdita para evitar que le pesaran. Lo hacía de buena gana y con cariño. El resto del día lo dedicó a atender a los demás: las seis cabras, que también saltaron de un camión, los Ramones, dos cerditos vietnamitas, a los gallos, Rocky y Machete; a las ovejas Molly y Marley y también a las tortugas. Los perros y gatos que habitan ahí (más de 15, por lo menos) son responsabilidad de Gustavo, con quien pasamos la mayor parte del tiempo.

Eli era muy devota con sus labores, los animales la acompañaban a donde fuera aunque ya los hubiera alimentado. Luego Marley se metió a un corral que no era el suyo y decidió que ahí estaba bien. 
Gustavo nos platicó sobre su paso por el mundo del activismo, que comenzó con protestas, gritos y pancartas; no notó cambios significativos pero conoció a otra gente que al igual que él, los buscaba. Poco a poco fue evolucionando en lo que él llama "activismo de escritorio". Todos ellos son abolicionistas, buscan el fin de la esclavitud animal y el Santuario sirve como un medio de concientización. Pero entienden que la cultura, la economía y la política se imponen a la teoría, y contrario a lo que algunos piensan, la regulación y la persecución de la abolición son dos actividades que se pueden llevar a cabo al mismo tiempo. Esto les ha permitido influir de manera radical la vida de animales que se convierten en voceros contra las prácticas crueles a las que son sujetas sus especies. Un ejemplo es Basta de TaS, proyecto que busca sustituir la tracción a sangre por motocicletas en América Latina, o ZOOXXI, un programa diseñado para convertir los zoológicos en centros de rescate y rehabilitación de animales heridos o decomisados, e impartir una visión educativa más empática y respetuosa hacia todos los habitantes del planeta. 

Desde una perspectiva crítica de las campañas monotemáticas, se podría argumentar que estas promueven el bienestar de un animal mientras ignoran el de otros. A mí ya me parece un falso dilema, supondría que éstas absorberían nuestro interés moral a tal grado que descartaríamos el resto de información sobre otros seres explotados. Esto claro, es hablar desde mi experiencia, me ha parecido fructífero e inspirador presenciar el modo en el que estas personas trabajan. Contagian con ganas de hacer más por propagar el veganismo. Entendí cómo es que ellos, que cuentan entre los miembros de su familia cercana a gallinas y vacas y han pasado noches en vela tratando de protegerlas, quieran hacer todo lo que esté en sus manos para lograr condiciones que mejoren mínimamente la vida de aquellas que están cautivas y condenadas a muerte.

Es diferente hablar de abolición con un oficinista en la ciudad que con una persona que siempre ha trabajado en la ganadería o la avicultura, igual que sus padres y abuelos; que sostienen con ello a sus seres queridos y a cientos de familias. Probablemente es lo que ha forjado de tal manera a las personas detrás de Revolución Animal AC, a base prueba y error, se han acercado a diversos grupos, desde políticos hasta universidades, a la gente que pasa en la calle, mientras reparten folletos y reúnen fondos en su pequeño stand. Antes de confrontarlos, tratan de entender a quienes no piensan como ellos. Se enfocan en obtener resultados, aprenden de los fracasos, refinan su discurso y siguen adelante.

Este grupo de personas merece que se hable sobre ellos con más detalle, no piensen que se quedarán con los pobres relatos de mi memoria, que ya no es la que era. Memo documentó gran parte de estas charlas y las podrán escuchar, ver y leer próximamente en Vegan Police, donde ya hemos reseñado lo gratificante que fue nuestra experiencia gastronómica, otra de las razones por las que uno se enamora de los veganos regiomontanos.

Pero qué guapos muchachones posando en la foto.
Los humanos que se atravesaron tampoco están mal.
Adhara, Coral y Chuy preparando la nueva casa de las tortugas.

Atascándose regio

Yo sé que nadie tiene la obligación de detenerse a hablar conmigo sobre su negocio, aquí en la capital me han bateado de maneras gachas cuando he pedido entrevistas para el blog. No me ofendo, siempre asumo que pueden haber mil razones y no todas tendrían que ver conmigo. Pero en Monterrey encontré amabilidad y candidez en todos los restaurantes que visitamos, mismas que me conmovieron y ya extraño.

En Ocho y Ocho incluso decidieron abrir el lugar para nosotros aunque ya habían cerrado, simplemente porque veníamos de lejos. Nos dieron de comer las alitas de coliflor en salsa búfalo más jugosas y sabrosas que hemos probado, y eso que ya veníamos abastecidos de Hare Krishna, una fondita donde nos sirvieron pozolito verde, pakoras de berenjena y vegetales al vapor que estaban para chuparse los dedos y los bigotes —que llevaba bien crecidos porque ¡arriba el norte!... es el último chiste de este tipo, lo juro. Estoy mintiendo—. Como comensal, me gustan los lugares donde te hacen sentir bienvenida, y como vegana, fue refrescante ver que a muchos de ellos los impulsa la responsabilidad moral hacia los animales y el planeta, no una oportunidad económica para atacar un mercado inexplorado.

Bueno, quién sabe, Vegan Inc. es una franquicia completamente vegana y un buen concepto. La atención es excelente, el personal muy amable y la comida deliciosa y saludable. Las raciones de Monterrey son generosas, ¡como debe ser, raza!. A los que recuerdo con mucho cariño es a Checo y su esposa Sarai, de Revolución Verde. Qué comida tan entrañable (se queda en los muslos y el corazón), basta darse una vuelta por sus galerías de Facebook: hay tamales, chilaquiles con frijolitos más guisado de elección, quesadillas, tortas de barbacoa de berenjena y hartas cosas bien llenadoras.


Eso que ven arriba se llama migada, es como un sope grandote retacado de frijolitos, carne de soya, vegetales, crema y queso (veganos ofcors). Para mí, este es el único lugar vegano que ha capturado el verdadero sazón mexicano.

Pero también puedes comer como rey en tu propia casa. Mr Tofu es una tienda con servicio en línea manejada por los hermanos Gerardo y Montserrat Iga. Ellos fueron los primeros en traer a México productos veganos de importación. Son personas increíblemente sencillas, Gerardo estaba muy apenado porque le acababa de llegar mercancía y sentía que tenía un desastre, era muy chistoso verlo mover objetos de un lado a otro y dejar todo igual. Su local es pequeño pero bonito, bien acomodado, buen diseño; no había manera de que se viera mal por un par de cajas en el piso (eran más, pero no quiero que le dé el soponcio). Platicaban que a pesar de la fluctuación del dólar no querían subirle el precio a sus productos o al envío. Realmente desean que en Monterrey haya artículos veganos disponibles para que la gente deje de consumir animales.

Todos se recomiendan y conocen entre sí, dueños y meseros hablarán maravillas de los que se supone que deberían ser su competencia. Nos faltaron por conocer muchos lugares y personas veganas, Memo y yo queremos volver pronto. Y ya que estoy hablando de él, déjenme decirles que es el mejor compañero de viaje, nunca se queja, siempre está atento con las direcciones y prácticamente se encarga de todas las discusiones que surjan con proveedores de bienes y servicios. Lo único que pide al final del día, son dos tres cuatro cinco seis unas cervezas bien frías. Yo solamente presté mi mala cara y olor a granero, que ya traía antes de visitar el santuario.

Y bueno, me pareció que la convivencia es un verdadero agente de cambio y que casarse con un pensamiento es una terrible idea si con ello te estás negando a ponerlo a prueba. Después de conocer a estas personas, de dos y cuatro patas, me quedé reflexionando mucho sobre la manera en la que se practica el veganismo. Hasta el momento, todo parece indicar que funcionamos mejor en conjunto y de manera coordinada. Hay tanto que hablar al respecto, pero ahorita ya chole, hasta yo me cansé de leerme.

Quiero darle las gracias a las personas que me leen, ya sea por casualidad o porque se dan una vuelta por aquí de vez en cuando. También a quienes comentan, muchas de las cosas que han escrito inspiraron cambios en mí, y todos ellos positivos. No me gustan estos momentos, así que lárguense ya con sus familias, abracen a sus amigos animales y no pasen por este puente si no van a contestar mis preguntas.
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¡Já! ¡Dije que ya me iba y mentí! Pero esto es importante. Si desean ser los Reyes Magos de algunos de los animales, pueden apadrinarlos vía Paypal con descuento automático a su tarjeta (¡Desde $100 pesitos al mes!) o con depósito bancario. Debido a las condiciones tan malas en las que solían estar, muchos de ellos presentan problemas de salud. Conózcanlos a través de la página de Facebook del Santuario, ahí sí hay buenas fotos. Excepto esta de aquí abajo. Que tomó Memo :' /





Monday, November 9, 2015

¡Ya nos cayó la tira!



Cuando alguien dice "ash, cuidado, que ahí viene la policía vegana", se imaginan a un beato de los vegetales orgánicos frunciendo la nariz antes el más mínimo atisbo de azúcar añadida en sus alimentos. Pero ¿y si fuera una Policía Vegana de la buena onda? Una que les da información útil y a la vez deja a los veganos quejarse de un mundo empapado de comecerdismo por doquier. Que los dejará ir si confiesan entre lágrimas que extrañan el queso o que en realidad no les gusta hacer ejercicio, que les gusta ser unos veganos suavecitos y pachones.

Vegan Police es el nuevo proyecto que tengo con Memo Guerrero, bloguero y reportero de Chilango, ex comecerdo y conocedor de esas cosas de las redes sociales, que como podrán ver en la página de Facebook de este honorable blog y la periodicidad con la que publico, yo ignoro por completo. No se me dan, pues. La otra vez quise cambiar la foto del perfil, y me tardé media hora, al final mejor la dejé como estaba. Cocha pacha...

En fin, queríamos un lugar en la web con contenidos más amigables y clickeables, deseamos alcanzar audiencias más jóvenes y también más grandes, y jalarnos la oreja para ser constantes y ofrecer información nueva, útil (e inútil) cada semana. El título se ve muy ostentoso, muy creído, pero le llamamos así porque nos gusta mucho la película Scott Pilgrim VS the World. Y todo lo hacemos borrachos : /

En fin, esta Vegan Police se acerca más a los policías de Superbad que a alguien buscando juzgarlos por lo que son y lo que comen. Queremos que los animales sean libres algún día, y para eso necesitamos más personas veganas, si es necesario atraerlos con videos de cerdos chapoteando ¡pues que así sea! Y Carajo, qué divertido es.





Wednesday, October 28, 2015

Veganos enojados



La mayor parte del tiempo les cuento a todos que vivir sin animales es como correr en un campo de nubes de algodón de azúcar, con cachorros y unicornios volando por doquier. Lo hago de corazón y es la verdad. Otros días, mi mente no está conmigo, sino pensando en los millones de seres que están siendo torturados y asesinados a diario. Siento el enojo crecer en mi pecho, se intensifica más cuando las personas reciben esta información con sorna o indiferencia. Las mejillas me arden. Puedo sentir calor en mis oídos, su negativa me regresa a los ojos tristes de cerdos hacinados en un camión. Sé que estos últimos van a morir pronto. Y de maneras terribles.

Recuerdo al señor de la oficina que siempre me narra su desayuno omnívoro. Sabe que me molesta, pero le resulta gracioso hacerlo. Imágenes de un plato de huevos estrellados se traslapan con otras de pollitos recién salidos del cascarón, siendo molidos por una trituradora gigante. Él se ríe cuando le cuento la relación entre ambos. Me solicito a mí misma un poco de moderación y cautela, pero la cólera está en mi garganta. En ocasiones es tanta que sale por donde pueda: la mirada, las palabras, el lenguaje corporal o el volumen de la voz.

"Uuuuuy, pero no te enojeeees, no puedes hacer que pensemos lo mismo que tú". Eso lo más trágico de todo esto: que al final todo se reduce a una diferencia entre dos o más personas. A veganos y no veganos. Los animales quedan relegados otra vez. Mi interlocutor me observa desconcertado, limpiándose mi saliva de la cara. Volví a escupir sin darme cuenta. Se guardan silencios incómodos hasta que uno decide salirse de la escena, casi siempre es él. Pasan los minutos y la presión que siento en los huesos traseros de la cabeza disminuye. ¿Cuántas veces se ha repetido esto? ¿Saldré alguna vez de este bucle?

Me pregunto de qué sirvió esta riña y la respuesta siempre es: "de nada, no fue útil para nada". Los animales siguen donde están, jamás se enteraron de la discusión que se llevó a cabo en su nombre. Su destino no va a cambiar. Quitarles la vida es una costumbre tan arraigada, que hoy solo podemos aspirar que menos de sus generaciones existan solo para sufrir, no a rescatar a aquellas que ya están cautivas. El hombre regresará a su casa pensando que los veganos son unos pesados (o en realidad es un patanazo y yo le tengo demasiada fe). Solo me resta concluir que ya me estoy tardando en darle un uso provechoso a esa ira, y en analizar de manera más objetiva a la población y a mí misma. Debería seguir mis propios consejos: trabajar en mejores alternativas para acercarme a la gente, porque al final, esto no es sobre nosotros, sino sobre los animales, lo que realmente importa es lograr que más personas dejen de utilizarlos.

Aunque a veces es difícil y puede ser desgastante. Por otro lado, enfurecerse es válido e inevitable; ser feliz, también, y ninguna de esas dos cosas dura para siempre, son las consecuencias lógicas de tener emociones. Creo que no es una mentira decir que tenemos muchas oportunidades para hacer pruebas con diversas formas de activismo, y también segundas y terceras oportunidades de acercarnos a los demás. Si como yo, han sido veganos enojados de vez en cuando, los entiendo, sería muy egocéntrico de mi parte decir que sé cómo se sienten, pero los entiendo. Y bueno, si no se les hace muy raro o cursi, pues nos podemos dar un abrazo...

¿No? Bueno, yo decía ;-(

Si usas animales y alguna vez has reñido con un vegano enfadado:
Lo más probable es que al toparnos en la fila del banco, tendrías la misma posibilidad de querernos o detestarnos como a cualquier otro. Somos variados en  personalidades, gustos y religiones; los hay ateos, musulmanes, ninis, doctores, curanderos, borrachos, mariguanos, straight edge, feministas, conservadores y sigue contando. Algunos nos caemos mal entre nosotros. Como la gente normal. Igual que ustedes, pues. No es un grupo, ni una secta, no hay membresías, simplemente nos abstenemos de utilizar animales por razones que nos encantaría explicarte si nos das la oportunidad.

Aquellos llamados veganos por ética, suelen ser los más apasionados en su discurso. Esa animosidad no viene de un deseo de imponernos, sino de la frustración de saber que estamos fallándole a los animales. Imagina vivir en un país donde es aceptable y perfectamente normal cortar el clítoris de niñas pequeñas. Ahora supón que tus padres, tíos, vecinos y hasta los miembros más decentes de tu colonia lo llevan a cabo sin reparo alguno, dándote todo tipo de justificaciones: desde su importancia en las tradiciones hasta la legalidad del acto. Comienzas a pensar que quizás el loco sí eres tú, que probablemente hay razones válidas para hacerle eso a una niña... pero ahora piensas en ellas. Sabes que son individuos con intereses que han sido despojados de la libertad de obrar sobre sus propios cuerpos. Lo ves suceder en todos los lugares, a todas horas, tienes que prohibirte la tristeza porque comparado con lo que pasan ellas, piensas que lo tuyo son unas vacaciones. Te quedas solo con tus ideas, la impotencia y la corajina.

¿Te has sentido ofendido al discutir con un vegano? No es nada personal. Si de algo estamos seguros, es de no ser superiores a nadie más. No ganamos nada con hablar de cosas que nos horrorizan y te incomodan, ni recibimos descuentos en leche de soya o tofubonos. No preferimos a los animales sobre los humanos, solidarizamos con ambas causas, pero esta es la lucha que escogimos. Somos tus amigos, tus primos, tus contactos de Facebook que no sabes por qué agregaste, tu compañeros de trabajo, novias, hijos; no una banda de extraterrestres que vino a robarte la comida y la diversión, queremos que sigas viviendo tu vida como siempre y hacerlo sin lastimar a otros es muy sencillo.


Tuesday, September 29, 2015

¿Por qué casi no hay nutriólogos veganos en México?

ACTUALIZACIÓN: Me sentí inclinada a cambiar el título del texto de ¿Por qué no hay nutriólogos veganos en México? a ¿Por qué casi no hay nutriólogos veganos en México?. Suponía que sí habría un par regados por ahí, pero jamás pensé que alzaran la mano para decir "hey, difamadora, aquí estoy". Muchísimas gracias, así hasta da gusto equivocarse. En esta página hay un directorio donde podrán encontrar algunos, no son muchos, aunque ahora pienso que la lista puede crecer mucho más.



Alguien en Shutterstock está sorprendido de que esta foto pudiera tener un uso
Para Aïssatta, la única doctora de pelo azul vegana que conozco (felicidades por tu especialidad)
 y para todos aquellos que no conozco

Hasta ahora, creo que finalmente puedo entender por qué la gente pregunta tan seguido ¿conoces a un nutriólogo vegano? La mayoría de información académica disponible en español sigue mostrando una clara defensa de los productos derivados de la carne y fluidos de los animales, como fuentes inigualables de nutrientes; específicamente en lo que respecta a los aminoácidos esenciales, ácidos grasos y proteínas. Pero hay algo que no podemos pasar por alto: simplemente hay demasiada evidencia empírica de veganos que están llevando una dieta estrictamente vegetariana que, a todas luces, les permite vivir de manera saludable. En las páginas Great Vegan Athletes y Vegan Bodybuilding and Fitness hay fotografías y datos de no pocos atletas dedicados al fisicoconstructivismo y otros deportes, todos ellos veganos. Y si escarban un poco más en la red, encontrarán más información de tipo testimonial.

Claro, eso es en Estados Unidos. El movimiento vegetariano en México tuvo breves incursiones desapercibidas a principio del siglo XX, relacionadas más con filosofías asiáticas y cuidado de la salud que con un interés por el modo en el que los animales eran tratados. El Investigador Juan Pío Martínez propone que esto podría deberse a que desde la conquista, en nuestro país se instauró una ideología alimentaria proveniente de occidente que reconocía, especialmente en la carne de res, un alimento de las civilizaciones económicamente desarrolladas [1]. La leche por otro lado, se recomendaba a los más pobres como un sustituto más accesible. Cabe mencionar que solo un tercio de habitantes humanos en el planeta es tolerante a la lactosa, y la mayoría, por lo menos en esas fechas, se encontraban en Europa [2]. La población enfrentó severos casos de malestares estomacales, entre ellos, la diarrea, que se adjudicaban a la ingesta conjunta de cal -usada para remojar el maíz- y leche. 

El Estado Mexicano es el que ha dictado las bases de alimentación en nuestro país, que siempre han estado estrechamente relacionadas con el sector económico, en este caso, la ganadería [1]. Así pues, entre 1930 y 1940, Médicos Integrantes del Instituto Nacional de Nutriología, aseguraban en sus escritos que si los indígenas de nuestro país se hallaban en una situación de carencia alimenticia, era porque vivían “sin ganadería, sin carnes, sin leches”, siendo poblaciones “que a través de la historia se encogen, se achaparran y desaparecen” [3]. Eventualmente los lácteos y la carne llegaron a las mesas de todos los estratos sociales de México, y la convicción de que los animales eran necesarios para tener una dieta saludable, se enraizó.

Desde el año 2012, ​la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), que es una Dependencia del Gobierno Federal, lanzó, en alianza con la Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros A.C. (ANGLAC), la campaña Fíjate que sea leche,  cuya presencia pudo ser apreciada principalmente en espectaculares, puestos de periódicos y parabuses. Según el presidente de la ANGLAC, Vicente Gómez Cobo, el objetivo consistía en “hacer reflexionar a las familias mexicanas sobre la importancia de consumir leche con calidad y sanidad; sobre todo, reforzar en la mente de los consumidores el valor de la leche auténtica como alimento clave para la nutrición, crecimiento, fortaleza  y el cuidado de la salud, especialmente de la niñez” [4].


Para tranquilidad de los presentes, su madre podrá seguirlos procurando sin importar qué tipo de leche consuman. Los vegetales de hoja verde, las leches vegetales fortificadas, el tofu, las nueces, las leguminosas y los higos, entre otros alimentos no animales, son excelentes fuentes de calcio que tiene que ser de verdad, porque nunca pude hallar el calcio de a mentiritas.[6]
Sin embargo, los carteles presentaban poca o nula información nutricional sobre este alimento, además de recurrir a datos infundados -antiguos mantras-, como que aporta “calcio de verdad” o que su consumo estaba directamente relacionado con una mayor inteligencia. También promueve la ingesta de lácteos en adultos, que está seriamente desaconsejada en esta edad debido a su alto contenido de grasa y difícil digestión (es por eso que se comenzó a eliminar la lactosa de este producto) [5]. La invitación a que los consumidores verifiquen que lo que beban sea en verdad leche de vaca, es una descalificación directa hacia cualquier alimento de contenido nutricional equivalente.

Tomé dos libros del estante 610 de la Biblioteca Vasconcelos: Nutrición y Salud de Isabel Esquivel y colaboradores, y el Tomo II del Tratado de Nutrición: composición y calidad nutritiva de los alimentos, editado por Ángel Gil. Ambos dicen que las proteínas halladas en los vegetales son "incompletas" y de "calidad pobre" comparadas con aquellas de origen animal, ya que las primeras no cuentan con todos los aminoácidos esenciales y son de "difícil" digestión. Ambas recomiendan mezclas de cereales con proteínas para hacer "proteínas completas". El Tratado de Nutrición... tiene hojas enteras dedicadas a describir el sacrificio y descuartizamiento de los animales.

En 1994 se publicó un trabajo que hasta la fecha no se ha refutado, se trata de Plant proteins in relation to human protein and amino acid nutrition (Proteinas vegetales en relación a proteína humana y nutrición de aminoácidos), de Young y Pellet [7], que reseña los perfiles de aminoácidos de distintas fuentes de proteína y concluye que, aunque en efecto ningún vegetal contiene todos los aminoácidos esenciales en abundancia, una mezcla de estos puede proveer los requerimientos humanos sin problemas, solo hace falta hacer "la combinación adecuada". No se refieren a la famosa paridad cereal+leguminosa, sino a ingerir una variedad de alimentos vegetales ricos en proteína a lo largo del día. También habla sobre nuestros verdaderos requerimientos proteínicos, que en realidad no son tan altos como para precisar de las grandes cantidades que se encuentran en la carne. El estudio es de acceso público y es de hecho una fuente muy citada en lo que respecta a estudios sobre proteínas vegetales. En él mencionan que la idea general sobre las necesidades de proteína en la dieta humana, viene de un estudio realizado en ratas en 1919, y ha prevalecido desde entonces. A continuación les presento una tabla sobre los mitos y realidades de las proteínas vegetales extraída del mismo, donde se resumen las conclusiones a las que llegaron luego de haber hecho un extenso análisis basado en evidencia clínica.



Yo solo soy una humilde bloguera de pueblo que anda chismoseando en el mundo de la nutrición, pero ¿no deberían los libros sobre este tema dedicar más páginas (¡al menos una!) a la dieta vegetariana estricta si hay un grado de certidumbre que la identifica como adecuada y saludable? ¿No merecería este estudio al menos una mención? ¿No sería acaso lo más ético y honesto? Es sin duda una de las cosas que valoro del trabajo de Jack Norris y Ginny Messina: es sincero, reconoce cuando la evidencia disponible no es suficiente para hacer una aseveración, siempre citan las fuentes de sus afirmaciones y admiten que hay muchísimo terreno inexplorado en la Ciencia de la Nutrición. Saben que no podemos casarnos con datos antiguos porque es precisamente labor de la actividad científica actualizar dichos conocimientos o reemplazarlos por nuevos de ser necesario. Pero por encima de todas las cosas, me enseñaron a mí y a cualquiera que lea sus textos, a cuestionar toda la información sin importar que la encontremos conveniente para nuestra postura ideológica o si viene de un profesional de la salud. Porque así es como se hace la buena ciencia, desafiando para descubrir lo desconocido, no perpetuando y reafirmando lo que creemos saber.

En fin, es evidente que necesitamos mentalidades menos especistas en las ciencias de la salud. ¿Les cuento algo? En la preparatoria me dijeron que lo mío, lo mío, era el diseño gráfico. Yo quería ser doctora, pero me dio mucho miedo la química. Siempre la aprobé de panzazo (también Cálculo. Y Física. Pasé con puros extraordinarios). Ahora pienso que me costaría menos horas silla entender documentos de investigación si tuviera mayores conocimientos en esa materia. Me anda coqueteando la idea de comenzar una nueva carrera, un mundo con menos violencia es una excelente motivación para entender a los enlaces covalentes, la acción enzimática, a las poliamidas, los monómeros y otros conceptos que solo recuerdo porque no sé qué rayos son. ¡Imaginen el bien que representaría para los animales que los laboratorios y las aulas se llenen de gente preocupada por sus intereses!

No será hoy. Tampoco mañana. Pero un día de estos.

Fuentes:

1. Pío Martínez, Juan. (2013). La ciencia de la nutrición y el control social en México en la primera mitad del siglo xx. Relaciones. Estudios de historia y sociedad, XXXIVSin mes, 225-255. 

2. Andrew Curry. Archaeology: The milk revolution, Nature News Nature Publishing Group ul 31, 2013 http://www.nature.com/news/archaeology-the-milk-revolution-1.13471

3. Alfredo Ramos Espinosa, “Mi contribución al estudio de la alimentación mexicana”, en Medicina. Revista Mexicana, México, Escuela Nacional de Medicina, tomo xx-viii, núm. 560, julio 25 de 1948, 325-326.     

4 "Fíjate que sea leche", Sofía Salinas. http://www.elarsenal.net/2014/03/19/fijate-que-sea-leche/

5.  Rosa Isabel Esquivel Hernández, Silvia María Martínez Correa, José Luis Martínez Correa, Nutrición y salud,  3ª edición. Editorial El Manual Moderno, 2014, p20.

6. Jack Norris, Virginia Messina, Vegan for life, Da Capo Press, p45

7. Vernon L Young y Peter L Pellet, Plant proteins in relation to human protein and amino acid nutrition, American Journal of Clinical Nutrition May 1994 vol. 59 no. 5 1203S-1212S

 
En Mexican Vegan nadie es dueño de la verdad absoluta. Si te gustó lo que leíste, investiga al respecto, si no te gustó, investígalo de todas maneras. No somos los únicos veganos en el mundo por lo que no debes juzgarlos a todos por las cosas que decimos o pensamos en este blog. Gracias y... Go Vegan!
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